Foto: Consuelo Vargas

Es un mito aquel que afirma que a los perros no se les debe bañar y que si lo hacen, deben realizarlo una vez a las quinientas. Esto es falso. Ustedes pueden bañar a su perro las veces que quieran –nada le pasará- pero nosotros le recomendamos hacerlo una vez al mes.

Su primer baño se debe realizar a los cuatro meses y medio de nacido. Antes no, pues los cachorros poseen una grasa que protege su piel, el lavado la eliminaría y esta no se regenera, por lo que a futuro podría presentar problemas en la piel.

Si llegó el momento del baño, utilicen agua tibia y aplíquenle champú veterinario sobre su pelaje, incluyendo la cabeza, pero eviten que el agua entre a sus oídos y a sus ojos.

No usen su champú personal –el PH es diferente- porque puede ocasionarle enrojecimiento en la piel, picazón y caída de pelo. No utilicen detergente ni jabones de lavar ropa para bañar a su perro, porque puede dañar su piel. Enjuáguenlo bien y varias veces hasta que la lavaza se vaya por completo.Una vez terminado el baño, dejen que se sacuda, así botará el 50 por ciento del agua del cuerpo. Luego, séquenlo con la secadora y finalmente con la toalla. Sequen bien el pabellón externo de su oreja. Nunca introduzcan hisopos, algodón o aceites. No le echen nada, pues sus oídos son muy delicados.

No le corten las uñas, este es un trabajo delicado que debe ser realizado por un especialista. Ustedes podrían hacerle heridas en sus patas.

Cepíllenle el pelo. Si es un perro lanudo, desenreden cuidadosamente las motas que se forman. Si no lo logran, córtenlas con la tijera. Si quieren aliviarlo de tanto calor, córtenle un poco el pelo, no olviden que el pelaje del animalito equivale a un abrigo encima de la piel del ser humano.

Ahora que estamos en el mes más caluroso, refrésquenlo de vez en cuando rociándole un poco de agua en su cuerpo.

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