Foto: Jaime & Sean

Así como hemos hablado desde el celo hasta el alumbramiento de las perritas, haremos lo propio con las mininas.

Mientras el perro es un animal de manada, el gato es un predador solitario, que se junta con la hembra solo en el momento del cruce.

El primer celo de la gata, al igual que el de la perra, se presenta aproximadamente entre los 6 hasta los 15 meses de edad. Teóricamente, se cree que se presenta dos veces al año, pero en la práctica vemos que aparece cada vez que hay una ovulación, es decir cada 20 o 30 días. La madurez sexual en los felinos llega alrededor del año en los machos, y al año y medio en el caso de las hembras.Te darás cuenta que tu gata está en celo fácilmente porque su comportamiento cambiará notoriamente: se dará vueltas en el piso, arqueará la columna y emitirá alaridos o intensos maullidos que solo se calmarán una vez que sea servida por el macho. Si este comportamiento te desagrada llévala a su veterinario, quien empleará una técnica para hacer pasar esta etapa de celo sin que haya cruce.

Pero si quieres cruzar a tu engreída, debes saber algunos datos: el gato macho montará a la hembra durante unos tres minutos aproximadamente y la morderá en la zona posterior del cuello para impedirle que se mueva.

Durante el apareamiento, ella emitirá maullidos que serán bastante ruidosos. Esto sucede porque, al momento de la retirada, el pene del gato lastima los tejidos del sistema reproductor, lo que produce un gran dolor y hace que los tejidos se unan para evitar la pérdida de esperma. Una vez terminado el acto, la gata se volteará y atacará al macho que tendrá que salir corriendo del lugar.

Es por esta razón que cuando se intenta cruzar a una pareja de gatos en una casa y se les encierra en una habitación, es poco probable que se concrete el apareamiento.