Foto: an iconoclast

Si observas una mancha blanca en uno o en los dos ojos de tu perro y ves que con frecuencia se choca con los muebles de la casa, puede ser que tenga un problema de cataratas en los ojos.

Empezaremos por explicarte que el cristalino es un tejido normal del ojo y la catarata viene a ser la opacidad en este tejido. Es como si el lente que hay en el ojo se opacara. Las cataratas producen la disminución de la visión hasta impedirla. Cuando la enfermedad está en un estado avanzado, el animal solo percibe la presencia de la luz, sin imágenes. Si sus ojos toman un color blanquecino, el mal está muy avanzada y es probable que ya no vea nada.

Las cataratas se presentan en muchos perros adultos y raramente en cachorros.

Un perrito que no ve bien o que solo ve sombras no puede salir a la calle sin compañía. Es recomendable que tú, como su dueño, le ayudes apartando los muebles de la casa para que no choque con ellos.

No existe un tratamiento médico y, a diferencia de lo que sucede con las personas, las gotas no actúan en los perros.

En nuestro caso, el tratamiento que usamos en los perros que tienen esta enfermedad es la facoemulsificación, que consiste en romper la catarata y extraerla con un aparato que parece un minitaladro. El perro debe estar anestesiado para ser intervenido por el veterinario especialista en oftalmología. Una vez que se extraen las cataratas, el problema no aparecerá nuevamente.

Los perros de cráneo corto, como el pekinés, tienen más probabilidades a presentar problemas oftalmológicos.