Foto: LollypopFarm

Es común que para Navidad aparezcan personas inescrupulosas, sobre todo en Lima, vendiendo cachorros para que sean regalados en estas fiestas. Estos animales suelen estar con las orejas pegadas hacia atrás y hasta pintados con el fin de aparentar ser de raza cuando en realidad son cruzados. Generalmente estos perritos tienen parásitos o están enfermos, y lo más probable es que se mueran después de unos días de adquiridos.

Un perro no es un regalo normal para dar en Navidad pues no es un juguete sino un ser vivo. Antes de obsequiar uno a tu hijo cerciórate de que el animal será bien cuidado y si se podrán satisfacer sus necesidades básicas (alimentación, espacio físico, vacunas, higiene y tiempo para dedicarle).

Ten en cuenta que si tu niño es muy pequeño y tiene entre uno y siete años, lo más probable es que no tenga consciencia sobre la responsabilidad de tener una mascota. En ocasiones durante el juego, los pequeños pueden aplastar, hacer daño y hasta matar al inocente animal.

Si se trata de un niño de entre ocho y diez años, y es responsable, valdría la pena considerar este obsequio. Igual siempre será necesaria la supervisión de una persona adulta.

Nosotros te recomendaríamos que consideres la idea de adoptar un cachorro. Hay muchos perritos que han sido abandonados o que se han perdido y que hoy viven en albergues. No tienen dueño y necesitan de mucho cariño y cuidado. Puedes ir a las protectoras de animales que incluso te obsequian a los perritos vacunados, desparasitados y esterilizados. El hecho que no sea de raza no significa nada, su bondad siempre dependerá de la crianza que le des tú.

Estos perros son muy agradecidos cuando son recogidos y se convierten en guardianes amorosos y fieles de la familia que los ha adoptado.