Foto: mikebaird

Cuando en esta época vamos a la playa nos ponemos ropa ligera, nos refrescamos en el mar, nos echamos protector solar y nos sentimos felices. Pero en mi vida he visto una persona que vaya a la playa con abrigo -así esté bajo una sombrilla-, que no se meta al mar a refrescarse por el intenso sol y que regrese, después de caminar sin zapatos por la parte seca de la arena, feliz a su casa

Si eso sucediera lo más probable es que esta persona sufriría de un golpe de calor, se quemaría los pies y se deshidrataría. Eso, mi estimado lector, es lo que sucede con un perro cuando lo llevan a la playa.Además, es importante señalar que en la playa los perros no tienen un lugar donde hacer sus necesidades, entonces las harán en cualquier sitio y quedarán expuestas al paso de los adultos y niños que transitan por allí. Por otro lado, no a todas las personas les gustan los canes y se sentirán incómodas ante la presencia de este animal.

Los perros no tienen por qué ir a la playa y los dueños no tienen por qué llevarlos.. Y hay que tener mucho cuidado pues es mentira que los perros no se ahogan. Dejarlos en el carro es peor porque es muy probable que sufran de un golpe de calor por la falta de aire y se mueran.

Pero si hablamos de llevar a nuestra mascota a una casa de playa es muy distinto, Allí tendrá agua fresca, su alimento concentrado, sombra y las comodidades que tiene en su hogar.