Foto: VespaGT

Los animales domésticos, al igual que la mayoría de personas, necesitarán en algún momento de sus vidas pasar por una intervención quirúrgica para corregir alguna anomalía o controlar alguna enfermedad. Para ello, existen cirujanos especializados en tejidos blandos, traumatología, cavidad toráxica, etcétera. Actualmente, en el mercado contamos con centros veterinarios que cuentan con equipos completos para el trabajo quirúrgico.

Si el cirujano veterinario ha realizado la operación siguiendo los protocolos correctos, todo debería ir bien. Los problemas suelen empezar en el postoperatorio pues el animal no tiene conciencia de las consecuencias y no se preocupará por cuidarse, sino que una vez en casa querrá jugar y correr. No guardará reposo como lo haría una persona.Después de una operación es muy probable que el animalito, sea perro o gato, repose todo un día en la clínica donde ha sido operado. Cuando tiene que estar internado durante más tiempo por la complejidad de la operación, recomendamos que el dueño lo visite como mínimo una vez al día, pues varios días encerrado hacen que la recuperación sea más lenta que si estuviera en casa con sus dueños y en su ambiente.

Las jaulas donde permanecen las mascotas en recuperación las hacen sentir nerviosas, pues hay varios animales en la misma condición, que se quejan, ladran, maúllan y lloran. Todos en la misma habitación.

Después de que el médico le dé de alta, tendrás que llevar a tu animalito a sus respectivas curaciones, que por lo general son durante los diez días siguientes.

El dueño debe comprometerse a dar los remedios y a seguir las indicaciones que el veterinario le ha dado. Todo al pie de la letra.