Foto: Archivo El Comercio

Hace solo unos días nos enteramos de dos noticias protagonizadas por perros de raza pitbull. Lamentablemente ambas fueron malas. Por la primera supimos que un anciano fue atacado por su propio perro y debido a la gravedad de las heridas provocadas, falleció. La otra informó de un niño pequeño que fue atacado ferozmente por otro can de la misma raza.Antes de seguir con este post, es necesario dejar en claro que todas las razas hoy existentes cumplen alguna función: guardianía, compañía, defensa, etc., y cuando crearon a los pitbull lo hicieron con el fin de convertirlos en perros de pelea, de allí que no es una raza reconocida por el Kennel Club y por ende no participa en concursos caninos.

En nuestra clínica tenemos clientes pitbull sumamente mansos. Son mascotas que han sido domesticadas con mucho cariño desde pequeñas, pero hay otros ejemplares que son sumamente bravos y es que fueron criados para pelear.

Hace poco alguien me comentó que en Cieneguilla (Lima) se organizan peleas de perros pitbull y bóxer, lo cual es una barbaridad pues hacen que estos canes se enfrenten hasta la muerte.

Con este tipo de actos sanguinarios se está cambiando totalmente la relación hombre-perro porque en lugar de criar una mascota como comúnmente lo hacemos, se está formando un enemigo para que muera en el campo de pelea.

No olvides, estimado lector, que cuando un perro ataca lo hace por miedo, porque sabe que va a ser agredido, porque ve a su atacante como a un enemigo, pero nunca lo hace por placer.

El 70% de la personalidad de un perro es brindada por la crianza que le da su dueño/a, y solo el 30% de agresividad es genética. Debemos criar bien a nuestra mascota desde cachorra y saber controlarla para que sea un buen animal.