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La comunicación entre un gato y su amo -si es que se puede llamar así, pues el ser humano parecer ser el adoptado por el felino- es compleja. Y es que en general la comunicación entre las personas y los animales está mediada por una serie de factores, es decir, pueden ser por feromonas, por olores, por maullidos y por aullidos.

Los gatos se comunican principalmente por olores y maullidos, estos últimos están dirigidos a los seres humanos y hay una serie de tonos que los dueños aprenden a identificar, por ejemplo, el felino pide su comida con un tono determinado, cuando quiere salir usa otro, cuando está contento uno distinto y así, utiliza muchas tonalidades diferentes.No sabemos todavía -porque no está demostrado- cómo identifican a los amigos humanos. Si es que lo hacen oliéndolos o por sonidos ultrasónicos.

A diferencia del perro, el gato siempre mira a la cara de su dueño como si lo identificara.

Un dato curioso es que las personas entendemos el ronroneo del nuestro minino como un signo de cariño por parte de él, pero esto no está demostrado. Hay una teoría que indica que el ronroneo tranquiliza al felino, como si fuera música para él. Otros dicen que es como un sonido cardíaco, pero nada está demostrado.

También se puede decir que hay una comunicación telepática entre el gato y su “mascota humana”, de allí que el animalito se da cuenta dónde está su dueño sin haberlo visto ni olido. Por ejemplos como estos han sido perseguidos y vistos como animales del diablo en el pasado, y hoy incluso se les usa para acompañar las ilustraciones donde aparecen brujas o hechiceros, algo por supuesto completamente injusto para esta bella mascota.