Foto: Lino Chipana / Archivo

¿Se te ha ocurrido pensar que cada vez que alguien mata a cualquier especie animal está desencadenando toda una cadena de destrucción?. Pensemos en un ejemplo simple: una paloma eliminada por una onda puede generar toda una cadena de dolor. Si esta ave tenía crías en un nido, estas se quedarían sin alimento (gusanos) pues sin su madre no podrían conseguirlos por sí mismas.Y es que todo cambio ecológico que crea el ser humano puede ser nefasto. Hace unos años en los bosques de Australia se introdujeron conejos para que los habiten, sin embargo se formaron plagas de este roedor que acabaron con los pastos de los bosques y con otras especies nativas.

Hace solo unas semanas más de 100 lobos marinos aparecieron muertos en las orillas del balneario de Colán (Piura). No solo fueron envenenados, sino que algunos presentaron impactos de bala, otros mostraban la extracción de sus órganos genitales y algunos más golpes en la cabeza.

¿Quién hizo esto y por qué? Las investigaciones siguen, por lo tanto aún no se han encontrado culpables, pero sería justo y necesario que a estos delincuentes les caiga todo el peso de la ley.

Recuerda, estimado lector, ninguna persona tiene derecho de introducir especies animales o vegetales en zonas a las cuales estas no pertenecen. Y tampoco tienen derecho de matar a ningún animal. Todo esto contribuye a la deforestación y a la extinción de diversas especies