Aunque están prohibidos, en estas fiestas, no nos libramos de los ruidos estridentes de los juegos pirotécnicos. Y si a nosotros nos fastidia el fuerte sonido que producen, imagínense lo que ocasiona en nuestro perro.

Sucede que esta especie animal tiene el oído mucho más desarrollado que el ser humano. Escucha tres veces más alto que nosotros, por lo que hay muchos sonidos que nuestra mascota sí percibe aunque nosotros no. Por ejemplo, los pasos lejanos de su dueño antes de abrir la puerta de casa. Entonces la explosión de un cohetón, rata blanca e incluso de un rascapiés equivalen a bombas para sus oídos.
En estos días de celebraciones es recomendable que acondiciones un lugar para tu mascota. Puede ser una caja donde pueda meterse y salir por su propia voluntad. Deja que acompañe a la familia (y viceversa) y nunca la encierres en ningún cuarto, pues durante la explosión de los juegos pirotécnicos se pondrá muy nerviosa y querrá huir del lugar donde se encuentra. Lo peor es que muchas veces la mascota huye de casa por el miedo que siente ante el ruido.

Si tu perro es tranquilo no habrá mayor problema. El tema es cuando los miembros de la familia se van a celebrar fuera de casa. En estos casos siempre procura dejarlo encargado con alguien. Si esto es imposible trata de dejar a tu mascota en un ambiente relajado (en un espacio de la casa donde haya menos ruido de la calle), con el televisor prendido y con un poco de comida y agua, pero nunca lo encierres en un cuarto pequeño porque se asusta más.

Ahora, si tu animalito es muy nervioso tienes que buscar una casa donde sí o sí lo puedas encargar. Nunca lo dejes solo bajo los efectos de un sedante.