En el mundo, la rabia nunca podrá ser erradicada y en un país como el nuestro menos aún, porque hay algunas especies como el caso de los murciélagos hematófagos, es decir chupadores de sangre, que son sumamente resistentes al virus rábico.
Foto: MDL.hu

El murciélago transmite este virus por mordedura, y si muerde lo hace para alimentarse. Es así que en determinadas zonas rurales se producen varios casos, y afectan principalmente al ganado, a los perros cuidadores de granjas y a las personas. Este problema es casi imposible de controlar, por eso es importante que ante la mordedura de un murciélago uno acuda de inmediato al centro de salud más cercano para recibir las vacunas y controlar el problema.

Recordemos que la rabia es una enfermedad mortal. Si bien sabemos que su principal fuente de infección es la mordedura, en la década del 70 el reconocido veterinario Oscar Bisbal demostró la transmisión de la rabia por vía aérea.

Y es que ingresar en cuevas habitadas por murciélagos puede ser fatal. Sucede que estos animales eliminan en sus heces el virus rábico, que queda flotando en el ambiente y cuando una persona ingresa a estas cuevas respira el virus. Los más proclives a infectarse son los individuos que padecen de enfermedades bronquiales.

Esto no es una curiosidad sino un hecho científico y comprobado.