perro llora muerte de hermano

(Captura de Youtube)

Hace unos días unas imágenes en Youtube llamaron nuestra atención: un perro llamado Brutus lloraba a su hermano muerto, que se encontraba inmóvil a su lado. ¿Es que acaso sentía tristeza por el deceso de su compañero?, ¿Es que los animales sienten el dolor de la pérdida igual que nosotros?

En nuestra práctica veterinaria diaria vemos a perritos que llegan con heridas en las patas o en la cola de tanto morderse, o que se rascan insistentemente, y esto no siempre se debe a problemas fisiológicos sino que a actitudes que responden a la ansiedad, al desapego que sus dueños le van demostrando a través del tiempo. No podemos generalizar, pero en muchos casos, cuando uno recién adopta a una mascota, todo es caricias y cariño. Pero, conforme la vida se va complicando la van dejando de lado. Le dan menos tiempo, le hacen menos cariño. Y el perro se comporta de manera contraria, pide más amor y sigue a su dueño por toda la casa para que le haga caso. Hecho que suele generar molestias en su amo, y el animal, al sentirse rechazado, entra en un estado anímico decaído.

Realmente ningún estudio científico ha sido determinante para saber si los animales sienten tristeza, pero los veterinarios que pasamos varias horas al día con perros, gatos, entre otras mascotas, notamos que hay mucho de cierto.

Todos conocemos casos en los que el dueño ha fallecido o se ha ido de la casa y su mascota ha entrado en depresión o no ha sobrevivido mucho tiempo sin la presencia de su amo. Es como si muriera de tristeza al no poder resistir el estrés de no tener a su dueño al lado.

Cuando uno tiene una mascota puede observar -más que nada por la convivencia del día a día-, que el amor de este animalito es leal y simple. Es un amor incondicional.

Incluso hay ocasiones en las que nos sentimos tristes, y nuesta mascota se echa a nuestro lado y pareciera que quiere aliviar nuestra pena con su compañía y su cariño. Creo que todos los que tenemos un can a nuestro lado hemos vivido esta experiencia.

La conexión entre ambas especies puede ser tan fuerte que creemos en estos lazos que van más allá de la explicación científica o racional… ¿Has tenido una experiencia así con tu mascota? Nos gustaría que la compartieras con nosotros.