Crédito foto: Alicia Capurro

Crédito foto: Alicia Capurro

En la celebración del “Día de las brujas” o “Halloween” es común toparnos en la calle con muchas personas adultas junto a sus niños y mascotas tocando puertas para pedir golosinas. A casa, los niños llegan con muchos caramelos, galletas y chocolates que pudieron recolectar de la noche, y comparten el premio con sus seres queridos, entre ellos con sus mascotas.

Lo común es que al otro día, nuestra clínica veterinaria se llene de casos de emergencia, es decir, de perritos intoxicados por el consumo de dulces. El diagnóstico común es indigestión, que va acompañado de diarrea y vómitos. También, hay casos en que los canes llegan mareados, pues han comido chocolate, lo cual es muy dañino para ellos. Recordemos que el perro no metaboliza bien este dulce; su organismo demora unas 48 horas en metabolizarlo. Y si hubiera comido muchas barras de chocolate, su hígado podría   colapsar y causarle la muerte. Así de extrema es la situación. En otros casos, hay perros que son diabéticos y los dueños no lo saben. Entonces, llegan a emergencia con cuadros hiperglucémicos (alta gluscosa en la sangre).

Si bien todos estos ejemplos son para preocuparse, no olvides que el hecho de salir a la calle un 31 de octubre también implica toparse con muchos niños, adolescentes y adultos disfrazados. Entonces, nuestra mascota siente estrés al toparse en el camino con varios grupos de personas, y también con otras mascotas, percibir una mezcla de olores, seguir a la “manada” que toca puerta tras puerta gritando “Halloween”; en general, haciendo cosas para la que nuestro perro no está acostumbrado.

Si bien para nosotros los humanos es una celebración divertida, para los perros no. Nuestra recomendación: Celebra tú y deja a tu querida mascota en casa.