Crédito foto: Celia Sha

Crédito foto: Celia Sha

Este lunes 12 empiezan las clases escolares en todo el país.  El cambio en la rutina de las familias es casi radical, y lo percibe hasta la mascota. Y es que durante las vacaciones los chicos han tenido más tiempo para jugar, salir al parque y compartir con su engreído. Pero una vez que empiecen el colegio, los niños y adolescentes se ausentarán por varias horas y al volver  a casa deberán realizar tareas o estudiar; entonces el tiempo para compartir con la mascota se reduce.

Es importante estar atentos ante las diferentes reacciones de las mascotas pues estos cambios de rutina suelen provocar cambios en su estado de ánimo. La tristeza no es un sentimiento exclusivo de los seres humanos, las mascotas también la sufren, incluso pueden llegar a manifestarse a través de actitudes violentas, sorpresivas e inusuales y también con el aislamiento.

Hay manifestaciones más extremas como por ejemplo que el animalito se muerda la cola hasta hacerse herida, que aúlle todo el día o que se lama la piel persistentemente. La excesiva pasividad, su inusual tranquilidad y su falta de apetito también deben preocupar.

Estas conductas pueden ser síntomas de depresión y se presentan cuando ocurre un cambio en el entorno de la mascota.

¿Qué hacer entonces?

Aunque suene fácil, el juego puede ser una buena alternativa solución. Las mascotas disfrutan mucho el tiempo de juego con su dueño: lanzarle una pelota, hacerte cosquillas en la panza, correr por el parque o salir a pasear elevan la adrenalina de las mascotas.

Al llegar a casa, dedícale tiempo a tu engreído.