02 de abril del 2020 °C
Administra tu carrera y tu marca personal

Usted S.A.

Si usted, un familiar o un colega están pasando por un cambio de carrera o peor aún, por una crisis en su carrera, podría ser útil interpretar el cambio como lo hacen los chinos. El carácter chino para las crisis, que es como muchas veces nos sentimos frente a cambios importantes, es una combinación de dos caracteres: uno que simboliza peligro y el otro, oportunidad. Esto refleja una filosofía que reconoce que si bien una crisis puede potencialmente dañarnos, lo cual justifica nuestra alarma, puede también lograr fortalecernos, si logramos reconocer las oportunidades que la crisis nos trae. Fusiones, privatizaciones, cambios en el liderazgo o la propiedad, reducciones de personal e incluso promociones, pueden causar situaciones donde debemos manejar crisis. Para eso requerimos de algunos conocimientos y de mucha disciplina para mantener una actitud positiva enfocada en el futuro. Es esta actitud la que nos ayuda a hacernos cargo de nuestra propia carrera. Seguir leyendo...

Redes de confianza

José trabaja con nosotros desde hace años. Es trabajador, serio, confiable y de buen trato. Es de Pisco y el terremoto destruyó su casa, como la de muchos otros. Ahora, buscamos cómo apoyarlo porque él ha sabido ganarse el respeto y afecto de quienes lo conocen. Su 'red de contactos' está funcionando porque la sembró hace mucho y ha cuidado de ella cada día, con cada persona con la que trata. Sin embargo, la mayor parte de las personas tiembla cuando escucha que tiene que hacer contactos. Creo que se imaginan a sí mismos pidiendo trabajo de puerta en puerta a sus amigos y a los amigos de sus amigos. O, peor aún, se sienten expuestos a declararle al mundo entero que algo malo pasa en sus vidas y por eso deben salir a buscar a quienes los puedan 'rescatar'. De terror. Seguir leyendo...

Reenganche a su gente

Me llamó un gerente general desesperado. Su gerente comercial había renunciado. Lo jaló la competencia y, aunque trató de retenerlo, fue en vano. Ahora teme que su gerente de producción también se vaya y no puede darse el lujo de perderlo. ¡Menos ahora que las cosas van bien! Hasta hace poco, retener a los talentos no era un tema relevante. No había trabajo y, por lo tanto, la gente no tenía adónde irse. Esto ha cambiado tan de golpe, que muchos aún siguen creyendo que los empleados trabajan solo por dinero y dos palmaditas en el hombro. No saben cómo 'reenganchar' a su gente y mejorar su salario emocional. No entrenan a los jefes, mandos medios y gerentes para ser mejores líderes y dar un 'feedback' constructivo. Seguir leyendo...

La sonrisa de mi gente

"¿Que yo soy responsable de la sonrisa de mi gente? No, señor, eso es tarea de RR.HH. o, en todo caso, del gerente general. Ellos establecen las reglas y deciden cuánto gana cada quién. Yo soy solo un supervisor que hace su trabajo lo mejor que puede." ¿Le suena familiar? Todos sabemos que la única manera de lograr las metas y objetivos de negocio es satisfaciendo a nuestros clientes. Y, obviamente, para que los clientes sonrían, los empleados deben poder sonreír. Sin embargo, la sonrisa de los empleados depende de su jefe directo y no solo de prácticas de gerentes de primera línea.

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El momento de ponerse metas

En el mundo del trabajo estamos acostumbrados a que nos pongan metas. En función del cumplimiento de estas nos evalúan, premian o promueven. Muchas veces son muy exigentes -y a veces nos suenan irrealistas o hasta imposibles- pero igual hacemos el esfuerzo para cumplirlas. Lo interesante es que casi siempre las cumplimos. Estamos "programados" para cumplir lo planeado. Sin embargo, en nuestro mundo personal no siempre funcionamos así. Nada tan preciso como el dicho: "La mayoría de la gente no le apunta a nada en la vida y acierta con increíble puntería". Seguir leyendo...