Tengo en mi oficina una tarjeta que dice: “La vida no es sobre encontrarse a uno mismo, es sobre crearse a uno mismo”. La miro a diario y ahora me doy cuenta de que es exactamente lo que la página Ejecutivas, del diario El Comercio, nos muestra cada semana: personas creándose a sí mismas, aquí, en el Perú.

A través de ejemplos vivos, Antonio Orjeda nos va mostrando lo que para muchos no existe en el país: el éxito honesto y real; peruanas y peruanos que trabajan y se esfuerzan y, pese a dificultades comunes a todos, triunfan en sus propios términos y sacan su vida adelante.

Antes, el éxito era visto como algo conseguido siempre a costa de otros, “quitándoselo a alguien”, o irregularmente. Se desconfiaba de cualquiera que levantara la cabeza por encima de los demás. Las razones para fracasar eran comunes y, por tanto, insalvables. Nadie era visto bien si tenía éxito. El éxito no era un valor.

Felizmente, esto va cambiando no solo como consecuencia de la mejora de la economía. Hoy somos capaces de admirar al que se atrevió a cambiar su destino y, sin miedo ni arrogancia, define su éxito en términos personales, sin importar lo que otros piensen.

Estamos ampliando nuestra visión al reconocer que cada quien puede definir el éxito haciendo lo suyo, en sus términos y su especialidad. No importan el origen, la educación, los contactos –o la falta de ellos– y la situación familiar. Así, leemos sobre triunfadoras: ejecutivas, empresarias, historiadoras, modelos, psicólogas, maestras, artistas, bailarinas, ambulantes, ¡todo tipo de personas! Confirmamos que el éxito tiene todas las caras y empaques, que no discrimina y que es asequible a quien realmente se lo propone con pasión.

Conocer casos reales como los del libro “Mujeres Batalla”, producto del trabajo de Orjeda, extraordinarios pero de gente muy normal, nos deja un claro mensaje: si ellos pueden ponerle pasión y mucho esfuerzo (“muchas horas de chamba”), audacia (“mandarse nomás”) y perseverancia (“si te caes, te vuelves a parar”), quizá muchos más también podamos.

Creo que esto es muy importante para nuestro país. Contribuye a forjar una cultura que respeta a quien no se quedó de víctima ni se conformó con su suerte. Una cultura que celebra a quien se atreve a inventarse a sí mismo con esfuerzo, ética e innovación. Una nueva cultura que celebra con auténtica admiración el éxito bien ganado de otro peruano. ¡Eso habla bien de nuestro desarrollo como nación!

“Mujeres Batalla” tiene un mensaje importante para todos: ¡somos un país viable y donde es posible tener éxito! Sugiero leerlo completo, de un tirón y llenarse de esta energía, de esta magia que inspira y motiva.