28 de febrero del 2020 °C
Administra tu carrera y tu marca personal

¿Aún escéptico?

Aún existen muchos escépticos frente a ciertos temas sobre si debemos o no administrar activamente nuestra carrera profesional. Existen quienes piensan que el éxito profesional es inherente a quien es inteligente, se esfuerza, es leal y además tiene un poco de suerte. Por tanto, no hay que perder tiempo preocupándose mucho por desarrollar uno mismo su carrera. Otros pierden perspectiva cuando están en situaciones de éxito y se olvidan de lo efímero del poder y lo importante que es tener siempre un plan B estructurado. Seguir leyendo...

Hazte fama y...

Foto: Frederick Dennstedt Cuando un familiar querido necesita cirugía para recuperarse, ¿cómo buscamos al mejor cirujano? Típicamente, preguntamos a otros médicos y amigos por quién es "el mejor". Luego de investigar su trayectoria y reputación, escuchamos sus planteamientos. Si nos convence, ¡ponemos la vida de nuestro familiar en manos de quien hasta hace poco nos era una persona totalmente desconocida! Lo mismo hacemos cuando contratamos profesionales o servicios. Buscamos a los que nos refieren como a los mejores, a quienes vienen antecedidos por su buena reputación. Sabemos que la imagen y la reputación son generalmente muy subjetivas -y no siempre justas- ya que dependen tanto de hechos reales como de la percepción que otros tienen de nosotros. Pero no está de más recordar que, al final del día, los demás siempre nos medirán con la vara de los valores y de nuestra contribución real. Nuestra ética, profesionalismo e integridad en todos los campos de nuestra vida, tanto profesional como personal, serán los que hagan la diferencia en términos del valor de nuestro nombre, reputación y marca profesional. Seguir leyendo...

Historias de empleabilidad

Tras 15 años de hablar de empleabilidad a veces siento que el tema puede sonar reiterativo. Pero entonces pasan cosas que renuevan mi fe para seguir “evangelizando” sobre ella: Conozco personas que sorpresivamente y sin estar preparados, deben de construir sus vínculos de identidad con su empresa anterior para construir una nueva relación con su propia empleabilidad. Muchos de ellos, por ejemplo, son ejecutivos exitosos que se encuentran en medio de una fusión y que, pese a que hicieron bien su trabajo, aportaron logros valiosos y supieron mantenerse vigentes, deben dejar su puesto porque el nuevo dueño trae a su propio equipo. Más difíciles son los casos de quienes invirtieron su vida en empresas que les aseguraron ser una “familia” y que su lealtad y dedicación serían suficientes, pero que no les dieron la oportunidad de elevar su nivel de empleabilidad y comprender que una empresa no puede hacerse cargo de nadie, por buenas que sean sus intenciones. Los mercados cambian, la competencia obliga a redefinir las estrategias y los perfiles de las personas. Quien ayer era clave hoy puede encontrarse sin las habilidades o experiencias que los nuevos retos demandan. La seguridad laboral claramente no viene de tener un trabajo, por bueno que este sea, sino de tener la capacidad de obtener otro ¡cuándo y dónde sea necesario! Seguir leyendo...