Si! Definitivamente! Hacer preguntas solo al final de una entrevista de trabajo es una actitud perdedora. Debemos hacer preguntas pronto desde el comienzo de una entrevista. Eso nos permite conocer más y mejor lo que están buscando. Y permite que luego mostremos mejor y “a medida” nuestros logros y fortalezas. Hacer preguntas demuestra también interés en el cargo y la empresa y una buena preparación para la entrevista. Nos hace ver mucho más profesionales!!!