Mucha gente opina que el carisma es algo que se necesita si uno quiere ser político: para hacer que la gente nos crea y vote por nosotros. Pero la verdad, el carisma es algo fundamental en las relaciones interpersonales, por lo tanto fundamental en la vida profesional y en la vida de negocios. La única manera que las personas confíen en nosotros es caerles bien, y si hay confianza hay credibilidad. Por lo tanto el carisma es la base de ese “caer bien”, de poder establecer esa relación de confianza, esa relación donde las personas nos ven cálidos, se sienten cercanos a nosotros. Muchas veces los profesionales, por ejemplo en una entrevista de trabajo o en general en la vida de negocios, se muestran muy serios y distantes, queriendo parecer muy profesionales y pierden de perspectiva que la única manera de que las personas confíen en nosotros es que se haya dado esa cercanía, que la trae la calidez, el carisma…