Hoy día quería compartir con ustedes algunas ideas sobre el apretón de manos. Ese momento donde dos manos se encuentran y se saludan, es muy importante. Y lo menciono porque, a veces nos ha pasado a todos encontrarnos con personas que nos dan una mano húmeda, una mano blanda, que nos dan la mano pero miran al piso, o miran a otra parte, y uno le busca los ojos para saludarlo y no los encuentra. Creo que es muy importante entrenarnos a nosotros mismos a hacer este acto de saludo de una manera apropiada, que además mejore nuestras relaciones con las personas que estamos saludando, y que pueda establecer mejor el vínculo en cada oportunidad. Nos ha pasado a todos que a veces uno puede estar nervioso y por lo tanto tener la mano algo humedecida, pero hay que tratar por lo menos de tomar conciencia de eso y cuando entregamos nuestra mano darla y de una manera firme. Me pasa muchas veces también que las personas dan una mano blandita, y eso no solamente no es agradable sino que da una imagen inadecuada de la persona.