El nuevo éxito es considerado por lo que somos, por nuestro nivel de satisfacción personal con lo que hacemos, no por lo que tenemos.

El éxito es un término que también ha tenido un cambio importante en el nuevo mercado laboral. Solíamos asociarlo al mundo material, a tener esto o aquello. Nos toca ya cambiar esa perspectiva. El nuevo éxito es considerado por lo que somos, por nuestro nivel de satisfacción personal con lo que hacemos, no por lo que tenemos.

Cuando hablamos de éxito nos referimos a aquello que para cada uno representa satisfacción personal. Éxito es un término que debe definirse en forma absolutamente personal, y esta definición debe basarse en lo que cada uno de nosotros quiere ser, hacer, saber o tener en la vida, en las metas que queremos lograr, en nuestras aspiraciones personales o profesionales.

Dicho eso, ¿qué se debe hacer para lograr el éxito de nuestra empresa? Recordemos que alcanzar el éxito a nivel laboral significa lograr una carrera que nos dé satisfacción profesional y personal, que nos haga felices y plenos en el día a día.

Para ello necesitamos obviamente generar resultados clara y definidamente. Sabemos que no nos pagan por ir a trabajar, sino por hacer algo concreto que tenemos que saber bien qué es y cómo lo medirán. Por ello tenemos que conocer claramente cuál es nuestro valor de mercado, qué podemos aportar al mercado, en qué podemos contribuir con el sector.

No podemos olvidar jamás que los trabajos son una relación de doble vía, y que se mantendrán en la medida en que ambas partes estén satisfechas y les convenga. Trabajaremos en esa organización mientras sea posible nuestro desarrollo y logremos satisfacción y crecimiento con lo que hacemos, ganemos razonablemente bien y nos sintamos reconocidos y valorados.

Para el éxito laboral no podemos olvidarnos de las personas. Las relaciones entre las personas son claves, entendiendo cómo es cada quien, cuáles son sus intereses, las redes de poder que los circundan, los grupos que toman las decisiones en las organizaciones y comprendiendo cómo se mueven las redes de confianza de los demás.

Una visibilidad productiva es también muy importante. Ya sabemos que no debemos desaparecer y más bien debemos dejarnos ver, hacer que la gente se acuerde de nuestra existencia y que conozca nuestros logros (sin arrogancia) para que pueda referirnos positivamente.

Es clave también monitorear siempre cómo vamos. Debemos preguntarnos: ¿voy bien?, ¿estoy avanzando?, evaluarse permanentemente y ver si la competencia está sacándonos muchas vueltas o no.

Además es importante tener mentores, gente a la cual le confiemos nuestra carrera y preocupaciones; que nos ayuden y también que nos den un jalón de orejas cuando lo necesitemos.

En cuanto a las habilidades de comunicación, es muy importante la habilidad de sintetizar y de aprender a hablar en público. Y, por supuesto, tener contactos y el currículo siempre al día, como una idea de monitorear el avance de nuestra carrera.

Finalmente, para alcanzar el éxito en el mundo del trabajo es clave ver y manejar nuestra carrera como lo que es en verdad: ¡nuestro mejor negocio propio! Cada uno de nosotros representamos a nuestra marca y a quien vende sus servicios profesionales, es decir, a nosotros mismos. Es por tanto muy importante que todos nos preocupemos siempre y, en todo momento, de actuar y vivir con profesionalismo, con ética y coherencia con nuestros valores, pero sobre todo, con integridad.

Publicado el 24/03/2015 en América Economía

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