La Luna, qué duda cabe, despierta pasiones. Noche tras noche, atisbarla es sinónimo de asombro y admiración. Faro que guía al hombre desde tiempos inmemoriales, es mucho más que el satélite de nuestro planeta. Su gran tamaño sugiere que podría ser considerada como un planeta “enano”, al ser el quinto satélite natural más grande del Sistema Solar.

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Son muchos los detalles que conoces de ella, pero seguro que se cuentan por decenas las curiosidades sobre este astro que posiblemente no conocías.

¿Las vemos juntos?

  1. El Big Whack o “Gran Impacto”

La teoría del “Gran Impacto” nos habla del increíble nacimiento de la Luna, que se habría formado como consecuencia de un gran choque ocurrido entre un objeto del tamaño de Marte y la Tierra hace unos 4.600 millones de años, poco tiempo después de que se hubieran originado el Sol y el Sistema Solar.

  1. La Tierra es la que posibilita que la Luna “salga”

Día tras día, aunque a distinta hora, la Luna aparece por el este, para descender por el oeste, del mismo modo que lo hacen el Sol y otras estrellas. ¿La razón? Tan sencilla como que la Tierra gira sobre su propio eje en dirección este, dejando a la vista objetos celestes, para hacerlos desaparecer posteriormente.

  1. El “lado oscuro” de la Luna no existe

Más allá del mito, no existe un “lado oscuro” de la Luna, aunque en realidad sí podríamos hablar de una cara oculta de la misma, que no podríamos ver desde la Tierra, pese a que la Luna gira sobre su propio eje.

  1. Su gravedad es bastante menor que la de la Tierra

El tamaño de la Luna viene a representar el 27% del de la Tierra y su masa es considerablemente menor. Por ese motivo, la gravedad en el satélite es una sexta parte de la de nuestro planeta. ¿En qué se traduce esto? Pues en que, si pesas 75 kg en la Tierra, pesarías solo 12,5 kg en la Luna.

  1. Una historia violenta

Eso es lo que revelan los característicos cráteres de la Luna. Debido a que el satélite no posee atmósfera y la actividad en su interior es muy escasa, los cráteres constituyen un registro de miles de millones de años que se corresponden con un bombardeo de meteoritos.

  1. La Luna, ¡no es redonda!

Contra todo pronóstico podemos afirmar que la Luna no es redonda, sino que su forma se asimila más a la de un huevo. Con una ligera hinchazón en su parte visible y otra en la zona oculta, su centro de masa tampoco se encuentra en el centro geométrico del satélite, sino a unos dos kilómetros del mismo.

  1. Adiós, Luna, adiós

¿Sabías que mientras estás leyendo este post nuestro querido astro se aleja? Pues así es. La Luna disminuye la rotación de la Tierra en torno a 1,5 milisegundos por siglo. Esta energía es tomada por el satélite con el fin de propulsarse unos 4 centímetros más lejos de su órbita cada año.