El cáncer no es una sola enfermedad. Varía según el órgano o tejido comprometido, siendo algunos más agresivos que otros. Los más de 200 tipos de cáncer identificados tienen algo en común: una proliferación descontrolada de las células. En el Perú, el cáncer de cuello uterino y de mama son los más frecuentes en las mujeres; mientras que en lo varones son el cáncer gástrico y de próstata.

Células cancerosas. Fuente: Wikimedia Commons.

Células cancerosas. Fuente: Wikimedia Commons.

Es cierto que existe una percepción generalizada de que cada vez hay más personas que padecen esta terrible enfermedad a pesar de las campañas de prevención y despistaje que se realizan cada año. ¿Será que la incidencia está aumentando o es que ahora tenemos la capacidad de detectar casos que antes no podíamos hacerlo?

Para el Dr. Carlos Carracedo, reconocido oncólogo peruano y Director Médico de ALIADA, estos dos factores tienen un rol en el aumento de nuevos casos de cáncer registrados en los últimos años; pero debemos ser conscientes del cambio producido en la historia sanitaria del país gracias a los avances económicos y de infraestructura de las últimas décadas.

“Los avances en sanidad y medicina, [así] como el control de las enfermedades infecciosas —que antes era la principal causa de mortalidad en el Perú— han mejorado la expectativa de vida y, por lo tanto, un mayor envejecimiento de la población”, comenta el Dr. Carracedo. Es decir, ahora los peruanos vivimos más años y esto nos vuelve más propensos a sufrir enfermedades degenerativas como las cardiovasculares y neoplásicas.

Sin embargo, el especialista aclara que todo lo que se hace para prevenir el cáncer y para diagnosticarlo oportunamente, reducen las probabilidades de aparición de la enfermedad y los índices de mortalidad. Además, recalca que el porcentaje de personas que sobreviven al cáncer no ha dejado de crecer en los últimos años.

Respecto al tratamiento del cáncer, el Dr. Carracedo comenta que ahora es básicamente ambulatoria y el Centro Oncológico ALIADA —afiliado al Johns Hopkins Medicine International y con una reacreditación por Acreditas Global— aplica la quimioterapia, la terapia biológica y la radioterapia sin hospitalización en el 90% de los casos, gracias al uso de equipos de última generación. Además desarrollan protocolos para ensayos clínicos que son aprobados por distintas entidades regulatorias del país y del extranjero para el uso de nuevas drogas y procedimientos para el tratamiento de esta enfermedad.

Con relación al uso de medicinas alternativas para el tratamiento del cáncer, el Dr. Carracedo es claro: “No tienen ninguna evidencia científica que soporte su uso en este tipo de enfermedades” y “su rol no sería más que una opción accesoria en el manejo de esta condición”.

Gracias al avance científico y tecnológico, en los últimos años han aparecido fármacos llamados “biológicos” que tienen cada vez mayor uso en el tratamiento del cáncer (más de la mitad actualmente y se espera que en los próximos cinco años alcancen el 80%). Lamentablemente, son muy caros dada la gran inversión que demanda su investigación, desarrollo y puesta en el mercado.

“Es probable que los costos de estos medicamentos se multipliquen de manera dramática, lo que podría originar serias dificultades en el sistema de salud para su adquisición”, explica Carracedo. “La solución a este problema no es simple y requerirá la participación de todos los actores (el Estado, las empresas farmacéuticas, los médicos, pacientes y la sociedad civil) para lograr un modelo sostenible en el tiempo”.