El 25 de setiembre de este año salió al mercado la tercera entrega de la saga Halo para la Xbox 360. Este esperadísimo juego vendió $170 millones en su primer día y probablemente se convierta en el más vendido de la consola, superando a Gears of War.

Antes de empezar a jugar los shooters en la Xbox 360, mi última experiencia agradable con este género en consolas había sido Golden Eye, en Nintendo 64. Desde esa época solo había conseguido marearme con los diferentes juegos que habían aparecido y opté por dejar por completo ese género al campo de la PC. Sin embargo, con la consola de Microsoft las cosas cambiaron y encontré juegos muy bien desarrollados y sobre todo un excelente manejo con el mando de la Xbox 360. La primera delicia fue Bioshock y ahora es Halo 3.

En el juego, uno es el Master Chief, un soldado que debe salvar a la tierra de unos alienígenas llamados Covenant. La historia te engancha y los cinematics entre las escenas de acción nos envuelven aún más.

A diferencia de Bioshock, Halo 3 se puede jugar en multiplayer e incluso se puede pasar la campaña con 3 amigos más, ya sea en la sala o a través de Xbox Live. El gameplay es muy bueno y han añadido algunas armas nuevas en comparación con las anteriores entregas.

Los gráficos son espectaculares y el trabajo en las voces de los personajes es estupendo. Todavía no he terminado el juego, ¿la razón? sé que me divertiré mucho más si lo paso en modo cooperativo.

Aquí está el trailer:

Una compra obligada.