En el año 2004, Hironobu Sakaguchi (el creador de la saga Final Fantasy) se distanció de Squaresoft (ahora SquareEnix) y fundó la productora de videojuegos Mistwalker junto con otras personalidades de la industria. Lo que causó interés fue que dicha compañía tenía el soporte financiero de Microsoft.

Mistwalker ha estado desarrollando varios proyectos interesantes, pero los más esperados eran sin duda los tres títulos que prometieron para Xbox 360: Cry On (aún en desarrollo y sin fecha de lanzamiento), Blue Dragon (que salió hace varios meses y decepcionó a muchos a pesar del excelente equipo con el que contó) y Lost Odyssey, del que tratará este artículo.  Seguir leyendo...