Snake ha vuelto. Y lo ha hecho de la mejor manera. Como lo escribí hace un par de semanas, MGS 4 tiene todos los ingredientes para convertirse en el juego del año y sobre todo, para ser el juego que lleve al PS3 a la cima de la guerra de las consolas.

Metal Gear Solid 4 es todo lo que esperábamos. Todos los reviews concuerdan en que es el mejor juego de Snake hasta la fecha y que además será el juego que servirá de modelo para los demás juegos de acción que vienen. Lo tiene todo, y lo mejor es que logra articular todos estos elementos para conseguir un producto final realmente espectacular.

Los gráficos son impresionantes. Como nos tiene acostumbrados Hideo Kojima, las secuencias de video son renderizadas con el mismo motor gráfico y un elemento que es brillante (y a la vez nos muestra el poder del PS3) es la integración perfecta con el juego propiamente dicho, es decir, no se nota el cambio entre un video y el gameplay en sí. Si queremos hacer alguna comparación, en Lost Odyssey, de Xbox 360, esto solo se logra en la escena inicial del juego. Pero centrémonos en la obra maestra de Kojima.

El modo de juego nos permite llevar la aventura tanto como un juego clásico de Metal Gear como si de un shooter actual se tratase. En el primer caso tenemos todas las características que han hecho de los juegos de la saga los referentes en el campo de la táctica de espionaje: camuflaje, un robot que nos permitirá inspeccionar antes las áreas, las típicas cajas en donde nos esconderemos de nuestros enemigos, entre tantas más. Por el lado de los shooters, tenemos el arsenal más nutrido de toda la saga, con decenas de armas que pueden ser customizadas a nuestros gustos y necesidades y, por supuesto, de una vista propia de este género. Lo mejor es que podemos intercambiar estas vistas cuando queramos e incluso jugar con una vista más sobre el hombro.

Todo esto basta para convertir a MGS 4 en un juegazo, pero hay más. El modo multiplayer podría brillar con luz propia y aún así viene incluido con el juego original. Los diferentes modos son bastante clásicos, batallas entre equipos, deathmatch; pero sin duda, lo que se lleva todas las palmas es el sneaking mode, en el que uno de los participantes tomará el rol de Snake y otro el del robot Mk II. Ellos tratarán de eliminar a los demás combatientes de la manera más sigilosa posible, utilizando todas las artimañas que han aprendido en este y los anteriores juegos de Metal Gear.

Para finalizar esta pequeña reseña, puedo decir que este juego marca un antes y un después en la vida del PS3; sus ventas iniciales (1.3 millones el primer día y el pack MGS 4 PS3 Dual Shock 3 que tanto quería, agotado) no hacen más que confirmar todas las proyecciones. Luego de 21 años desde que la primera aventura de Snake saliera para el MSX 2, esta entrega no hace más que mostrarnos la evolución que han tenido los videojuegos y el fascinante futuro que nos espera. Les dejo el review de IGN.

Me gustaría saber qué piensan sobre el juego, ¿ya lo jugaron?