Luego de la acogida que tuvo el anterior Foro Geek Games sobre los cuidados con la consola, me gustaría tocar el tema del televisor que utilizan para jugar. Mucho se ha hablado de la lucha entre LCD y Plasma y espero que este intercambio sirva para terminar con esas dudas.

En mi caso, utilizo en televisor de pantalla plana de 29 pulgadas. Tengo algunos problemas con el Xbox 360, debido a que los subtítulos aparecen muy pequeños ya que fueron pensados para otra resolución. Esto es especialmente fastidioso en juegos de rol, en donde leer es algo que se hace a cada momento.

He pensado en cambiarme a un LCD que aproveche los gráficos de alta resolución con que cuentan las nuevas consolas, pero la elección es sumamente difícil debido a todos los parámetros que hay que considerar: precio, contraste, resolución, salidas y entradas de audio y video, marca, etcétera. Sin embargo, el primer problema que se le presenta a un potencial comprador de un televisor de nueva generación es el de elegir entre un LCD o un plasma.

Creo que para jugar con una consola, los LCD son los recomendables. Esto es porque los plasmas pueden llegar a “quemarse” o dejar un sello en la pantalla si son expuestos a una imagen estática por mucho tiempo, como los marcadores de un partido de fútbol, o en el caso de los videojuegos, los indicadores de vida o mapas que el juego puede incluir.

Con respecto a la resolución y el contraste (lo cual va ligado con el precio) es muy importante elegir un televisor que se ajuste además al tamaño de la habitación y a la distancia a la cual uno va a estar sentado jugando. No se recomienda un televisor muy grande si el cuarto es pequeño. Si además se planea utilizar la consola como centro de entretenimiento y ver películas en alta definición, este punto es aun más importante.

Quedan muchos aspectos que cubrir en el tema, como los conceptos de Full HD, HD Ready o HDTV que solemos ver en los catálogos de tecnología pero que no llegamos a diferenciar claramente. También está lo concerniente a las marcas más recomendables, y por supuesto, sus experiencias personales (positivas o no) sobre este tema.