Hace unos días estaba jugando Mass Effeect en mi Xbox 360. Ya estaba en la parte final, había vuelto a la Citadel para enfrentar a Saren e impedir el regreso de los Reapers. Y entonces sucedió. La imagen se quedó paralizada. Pensé que era un error en el disco y que pronto se arreglaría. Seguía parada. Fue en ese momento cuando apareció el mayor miedo de todos los usuarios de un Xbox 360: las populares tres luces rojas de la muerte.

Las consolas anteriores no tenían mayores problemas de hardware. No recuerdo haber mandado arreglar antes mi Super Nintendo o mi PlayStation. Normalmente, solo había mucho polvo en el cartucho o el disco se había rayado. Pero en la nueva generación de consolas estos problemas son preocupantes. Claro que había escuchado de las tres luces rojas del Xbox 360, pero siempre pensé que nunca me iba a pasar a mí, porque no jugaba por muchas horas seguidas y estaba en un lugar bien ventilado. No compré esos ventiladores externos e internos que hay en el mercado para evitar el sobrecalentamiento, pero pienso que esa no fue la razón del desastre. Simplemente pasó. Son errores de hardware que no avisan y solo aparecen.

En Internet hay cientos de páginas que hablan de las posibles causas y hasta dan remedios caseros para volver a la vida a la consola blanca de Microsoft. Uno de los más curiosos es el método de la toalla, como lo muestra este video.
Así que por el momento estoy sin Xbox 360, dejando a medias varios juegos que quería terminar como Fable 2, Dead Space y por supuesto, Mass Effect. Quizás me consiga un Xbox 360 Arcade, con la nueva placa Jasper, en unas semanas, con un amigo que viaja a Estados Unidos.
¿Ustedes han pasado por algo así con una de sus consolas?
He añadido un widget en el sidebar con las noticias más saltantes que voy leyendo en mi Google Reader acerca de videojuegos, lo cual hago continuamente. Les recomiendo que le den una chequeada.