La nueva entrega de Resident Evil ya está entre nosotros y la gran pregunta es si cumple con todas nuestras expectativas. Tras terminarlo, les cuento cuál fue mi experiencia con él.

Antes que nada, les cuento cuál es mi relación con esta serie. Justo hace unos días, hablando con un amigo, nos dimos cuenta de que el primer juego de PlayStation que jugamos fue Biohazard (Resident Evil). Él se había traído el PSX de Japón, además de ese juego y Ridge Racer. No creo que lo hayamos terminado en ese entonces. Estaba en japonés y nosotros (o al menos yo) éramos apenas unos asustados niños de segundo de primaria. Años más tarde, con mi hermano, tampoco pudimos concluirlo.

El que sí pasamos fue Resident Evil 2, tanto el escenario A, como el B, con Claire y Leon. Me gustó bastante ese juego, por lo que no entiendo por qué no me compré las siguientes entregas de la serie. Cuando salió el cuatro, no tenía un Game Cube, y para cuando salió la adaptación para el PlayStation 2, no me llamó mucho la atención y solo lo jugué unos minutos. Sin embargo, no podía estar ajeno a la gran expectativa desatada alrededor de este quinto juego de Resident Evil.
Me enganchó de principio a fin. Hace tiempo que no terminaba un juego en tan poco tiempo. Fueron cuatro sesiones de dos o tres horas cada una. Lo primero que llama la atención son los gráficos, que ayudan a representar una sociedad asolada por la infección del virus que ha vuelto a sus habitantes seres sin alma y sumamente agresivos. Acá creo que merece decir que no tienen sentido todas esas acusaciones al juego sobre un supuesto contenido racista. Resident Evil 5 es un videojuego. Es ficción, y dentro de la historia, todos los sucesos tienen una razón de ser. Nada es gratuito.
La historia nos trae de vuelta a Chris Redfield, quien junto con Sheva, una agente de la zona, tendrá que investigar los extraños sucesos que se vienen dando en el poblado de Kijuju. Como se pudo apreciar en los tráilers, el malvado Albert Wesker también se hará presente. Los que buscan emociones fuertes y uno que otro susto, no los encontrarán en Resident Evil 5. El juego ha pasado de ser un survival horror a un título netamente de acción. Eso sí, seremos asediados por estos seres (a los que no sé si se les puede seguir llamando zombies) sin respiro. Las secuencias de video están muy bien hechas y ayudan a sumergirse más en la historia. Incluso podremos leer un poco acerca de los sucesos de la saga mientras se van cargando las nuevas escenas. 
El control es el mismo que en el juego anterior. Tendremos la cámara en el hombro y será necesario apuntar antes de disparar cualquier arma. Esto puede ser muy molesto, pero termina siendo un elemento más para contribuir en la sensación de estrés que el juego logra muy bien. Junto con eso, está el hecho de que las balas son muy escasas y más de una vez estaremos luchando solo con nuestro cuchillo.
El juego no es muy complicado. Quizás en la última parte puedan haber algunos niveles que tendremos que jugar un par de veces para saber cómo enfrentarlos. Fácilmente puede acabarse en menos de doce horas en Normal. Una vez terminado, podremos acceder al modo Mercenario, donde tendremos que acabar con la mayor cantidad de enemigos en un tiempo determinado. No probé el modo cooperativo, pero debe ser una experiencia mucho mejor que en Single Player, tanto offline como online.
Definitivamente recomiendo Resident Evil 5. Es un juego de acción bastante bueno que logra captar nuestra atención desde el principio. Si bien ya no están los elementos de terror que hicieron famosa la serie en sus inicios, se mantiene fiel a la historia y a sus ya clásicos personajes. 
El juego en que me basé para esta reseña fue el de Xbox 360, el de PlayStation 3 no tiene mayores diferencias salvo la instalación obligatoria en el disco duro.

Acá un video para que observen el gameplay: