Heavy Rain salió hoy al mercado para el PlayStation 3 en exclusiva y muchos se preguntarán a qué se debe todo el hype de este juego. En este post trataré de responder a esa interrogante.

Heavy Rain se separa del resto de juegos al tratar de sumergirnos en él de una manera distinta. Esto lo logra al obligarnos a reaccionar ante las escenas rápidamente realizando movimientos del control (utilizando la tecnología del control Sixaxis), giros de los sticks o simplemente presionando los botones del mando. Si bien este concepto (Quick Time Events) ya había sido introducido (la primera vez que oí de él fue con Shenmue), Heavy Rain llega un poco más allá, tanto en la mecánica para realizarlos como en sus consecuencias, que siempre alterarán la historia dependiendo de lo que hayamos hecho o dejado de hacer.
Pero, ¿qué historia nos quiere contar Heavy Rain? Pues un thriller en el que debemos encontrar a un asesino en serie llamado The Origami Killer. Al más puro estilo de CSI o 24, iremos avanzando a través de los capítulos del juego buscando pistas y conociendo más sobre sus personajes. Ojo, Heavy Rain no es un Resident Evil o incluso un Silent Hill, Heavy Rain se acerca más a una mezcla entre una aventura gráfica y una película interactiva.
Las mayores críticas al juego han venido por dos frentes, uno en el que se ataca duramente el control del juego, que no llega a ser del todo intuitivo y a veces puede ser impreciso; y otro, en el que se habla de deficiencias en algunas partes del acabado gráfico. Esto no quiere decir que el juego es injugable, ni desastrozo gráficamente; por el contrario, los Quick Time Events tienen mucha concordancia con lo que el personaje dentro del juego está pasando en ese momento y los gráficos son de los mejores vistos en el PlayStation 3; sin embargo, se esperaba más de este juego tras lo mostrado en pasadas conferencias, como suele pasar con los juegos sumamente aguardados. 
Yo aún no lo he jugado porque estoy lejos de un PlayStation 3 todavía, pero definitivamente me haré de una copia en los próximos meses. Creo que esa sensación de “experimentar” lo que siente el personaje dentro de la pantalla es uno de los grandes retos que tiene cualquier desarrollador y uno de los más satisfactorios para un jugador. Un ejemplo de esto fue en aquella parte final de Metal Gear Solid 4, en la que Snake, un viejo Snake, se arrastra por un pasadizo lleno de radiación y nosotros debemos presionar un botón repetidamente para tratar de continuar. Terminé ese recorrido exhausto, pero sentí que había vivido momentos similares a los que Snake había estado sintiendo en esos momentos. 
Concluyendo, creo que Heavy Rain es uno juego que no debe pasar desapercibido por todos los usuarios del PlayStation 3, ya sea ahora en su estreno, o después. 
Acá un video del gameplay: