El género del western vuelve a las consolas gracias a Rockstar, que luego de asombrarnos con “Grand Theft Auto IV”, nos trae el mejor juego en lo que va del año.

Los juegos abiertos, en donde el hilo narrativo no está dado explicitamente por el juego, sino que uno mismo debe explorar el mundo y crear su propia historia, no eran de mi agrado hasta hace poco tiempo. Por esa razón, juegos como GTA III o GTA Vice City pasaron prácticamente inadvertidos para mí. Esto empezó a cambiar con GTA IV, en donde Rockstar nos ofreció una ciudad sumamente viva en la que uno podía sumergirse fácilmente en sus calles o en las historias de sus ciudadanos. “Red Dead Redemption” aplica todo esto en una historia que toma como marco el lejano oeste.
El personaje principal es John Marston. Él llega en un tren al estado de New Austin luego de ser separado de su familia y con la condición de reencontrase con ellos si es que logra encontrar a los antiguos miembros de su banda. Sin embargo, rápidamente se da cuenta de que esto no será fácil, y por eso tratará de conseguir ayuda en los condados cercanos. La historia comienza así y es uno de los puntos más fuertes del juego, al darnos personajes recordables y una narrativa creíble dentro de las opciones que nos brinda el juego.
Sin embargo, lo que puede terminar robandose el espectáculo y adueñarse de nuestro tiempo, son las actividades secundarias, o misiones extra, si así las quieren llamar. Podremos enfocarnos en apresar a los delicuentes más buscados del estado, o tratar de ganar dinero extra en las mesas de póquer, e incluso convertirnos en el mejor cazador de animales. Las posibilidades son muy variadas y pueden convertirse en la principal razón para no dejar el mando.
Esto ya se había visto anteriormente en el juego ambientado en Liberty City. Sin embargo, en RDR funciona mejor debido a que es más fácil acceder a estos “minijuegos”. En GTA IV era complicado ir de un lugar a otro, por el tráfico característico de cualquier ciudad moderna, representada en el juego. Las calles estrechas y la difícil maniobrabilidad de los vehículos hacía que, al menos para mí, lo pensara dos veces antes de aceptar una de estas misiones alternas. Sin embargo, en “Red Dead Redemption”, si bien existen senderos definidos, podemos transitar por cualquier lado, teniendo que sortear únicamente cactus o rocas dentro del gran desierto que es New Austin. Además, es posible viajar instantáneamente a cualquier ciudad importante utilizando el sistema de transporte rápido del juego, con lo que las distancias se acortan aún más.
Otro aspecto que se ha mejorado en RDR (con respecto a su primo hermano) es en el combate. Las armas siguen siendo muy variadas, pero ahora es más fácil de manejarlas y además, Marston tiene la habilidad de disminuir la velocidad del tiempo por algunos segundos, para apuntar a varios enemigos a la vez y luego accionar la ráfaga de disparos.
La presentación del juego es impecable. Tanto los gráficos como la banda sonora y las voces están excelentes. Se pueden encontrar algunos pequeños glitches mientras recorremos New Austin, pero dentro de la magnitud del juego son imperceptibles. Finalmente, el modo multiplayer nos permite juntarnos hasta con 15 amigos más y explorar todo el territorio juntos, mientras organizamos diversas actividades como versiones de los clásicos Deathmatch o Capture the Flag.
En conclusión, “Read Dead Redemption” es un juego que recomiendo a todos los usuarios de Xbox 360 o PlayStation 3. La combinación de una excelente historia y un sistema de juego eficaz hacen de este el mejor juego de lo que va del año. Eso sí, separen entre 30 y 40 horas para disfrutar todo lo que puede ofrecerles.
Aquí les dejo una muestra del gameplay del juego.