Lo primero que hice el jueves fue ir al espacio de Nintendo. Si bien estuve en la cola antes de que abrieran el showfloor, igual me encontré con una fila gigantesca. Sin embargo, valió la pena la espera.

Había dos colas, una para probar el nuevo Zelda y la más larga, para probar el Nintendo 3DS. Esta cola daba la vuelta al booth de Nintendo e incluso llegaba a salir del West Hall.
Tras aproximadamente una hora y media de cola, llegamos al pasadizo anterior del piso donde estaban las consolas portátiles. Ahí tuvimos que esperar veinte minutos más. Sin embargo, acá estaban varias anfitrionas con consolas de prueba para darnos una idea de lo que íbamos a ver. Ese fue mi primer contacto con la consola, amarrada a la muñeca de una linda modelo. 
Lo que vi no lo podía creer. Funcionaba. Las imágenes en 3D se veían tal y como se prometió y no se necesitaban gafas. Solo eran imágenes de algunos personajes de Nintendo que giraban, pero las imágenes no podían ser más reales. Sin embargo, seguía el escepticismo. ¿Funcionaría en imágenes en movimiento? ¿En un juego verdadero?
Sí, también funcionaba. Luego de esa espera por fin pudimos ingresar a la sala por un plazo de veinte minutos. Había alrededor de cincuenta Nintendo 3DS y había tiempo para probar varios demos jugables o ver algunos videos de juegos en sus primeras fases de desarrollo. El primero que probé fue el demo de Pilotwings, con una misión en la que debía volar entre las nubes y pasar entre aros. Las nubes se salían de la pantalla. 
Luego vi algunos videos de juegos como Mario Kart, Residen Evil, Kid Icarus, Paper Mario o Kingdom Hearts. El 3D también funcionaba a la perfección. Después cogí una consola con Star Fox y comencé a jugar un nivel. No solo se mantuvo el espíritu de la saga, sino que el 3D se mostraba con el estilo ideal en el que el juego debía ser jugado, con naves y obstáculos que saltaban hacia uno y que hacían el juego más entretenido.
Finalmente, antes de que acabe mi tiempo, llegué a probar la cámara en 3D que viene incluida en la consola. Para ser más exactos, son 2 cámaras que funcionan en conjunto para lograr el efecto. Una anfitriona me tomó una foto mientras estiraba mi brazo hacia adelante. Lo que vi me dejó mudo. Mi brazo salía de la pantalla. Era increible cómo una consola tan pequeña podía realizar todo este trabajo y darme una visión en 3D sin utilizar las clásicas gafas. Nintendo ha logrado adelantarse un paso de sus competidores y nuevamente, ha logrado crear un sistema sacado de una película de ciencia ficción.