Desde hace unas semanas estoy en un taller de documentales con la gente de Documental Peruano (Docuperú). Como proyecto de fin de curso debíamos realizar un documental sobre algún tema y como no podía ser de otra manera, presenté un proyecto sobre la pasión por los videojuegos titulado “Game Life”.

La gente del taller confió en mi idea y se formaron los equipos. Inmediatamente, comenzamos con la pre producción y la semana siguiente (que es esta que está por terminar) empezamos a grabar y a editar. Finalmente, este viernes que viene (4 de marzo) se proyectarán los 4 cortos documentales en La Ventana Indiscreta de la Universidad de Lima a las 7:30 PM. Entrada gratuita.
Pero este post no es solo un cherry a la función del viernes. Al realizar las entrevistas y conocer cómo cada personaje dentro de la historia se relaciona con los videojuegos, me daba cuenta lo grande que puede llegar a ser la pasión por los juegos de video. 
Uno suele comenzar con ellos desde la niñez, cuando nuestros padres nos regalan nuestra primera consola. Aquellos primeros juegos quedan para siempre en la memoria. Pong. Adventure. Mario Bros. Cada uno de ellos cobra un significado distinto para cada uno de nosotros y suelen traer a la memoria todo tipo de recuerdos asociados a esas épocas en las que experimentábamos con los controles frente a la televisión.
Uno llega incluso a aprender ciertas habilidades y hasta valores gracias a los videojuegos. Recurdo que uno de los entrevistados nos contó como a través de Squall de Final Fantasy VIII comprendió la importancia de asumir su responsabilidad frente a un grupo. O a como otro, a través de los RPG, le fue más fácil aprender inglés. Los videojuegos no son los enemigos de los niños.
Del mismo modo que uno puede vibrar con un buen partido de fútbol o conocerse de memoria todas las armas usadas en la Segunda Gerra Mundial, uno puede sentir pasión por los videojuegos. Y esta pasión puede expresarse a través de diversas maneras, como coleccionar innumerables consolas, obtener todos los secretos de un determinado título o jugar 30 horas seguidas. 
¿Ustedes también sienten pasión por los videojuegos? ¿Tienen alguna anécdota al respecto?