La semana pasada estuve en el Congreso Internacional de Desarrolladores de Videojuegos (COIDEV) y pude darle una mirada a lo que se está haciendo en términos de creación de videojuegos en el país.

No era la primera vez que asistía a un COIDEV. Si bien ya sabía que existen algunas empresas que desarrollan juegos me interesaba lo que estaban haciendo otras instituciones, como las universidades. En ese sentido la UPC y la PUCP mostraron proyectos interesantes. Uno de los estudiantes de la UPC había creado como proyecto final de carrera un FPS basado en la operación Chavín de Huántar, con escenarios y texturas que no desentonaban tanto con otros juegos del género. La PUCP estaba enfocando el tema por el lado de los juegos serios. Se mostró parte del videojuego El Pez Dorado, en el que se simula el proceso de exploración arqueológica; un juego point and click para aprender inglés; y un ambicioso proyecto de juego RTS sobre el bicentenario del Perú.

Creo que lo que falta en el país para impulsar a la industria son dos cosas: formación académica y financiamiento. El primer aspecto puede resultar de poca importancia para muchos, pero creo que detrás de un buen videojuego siempre existe una mecánica basada en lo que se denomina técnicamente como game design. Si la mecánica es buena, nos engancharemos, así los gráficos sean simples. Super Meat Boy, Braid y Portal son buenos ejemplos. Formación académica no implica -necesariamente- un curso en un instituto sobre el tema, pero al menos una lectura de libros como Rules of Play, de Eric Zimmerman, que dan la teoría básica de lo que un juego debe hacer para no ser una simple simulación. Esto puede impulsarse con grupos de estudio en los que se trabaje en proyectos mientras se revisan los principios básicos de la teoría de game design.
El otro aspecto que falta es el financiamiento. En un videojuego trabajan diseñadores y programadores que deben recibir un sueldo por lo que hacen. Por todas las horas que le dedicarán. Afortundamente, algunas empresas están empezando a ver con mejores ojos los videojuegos y apoyan eventos como este o como el reciente seminario realizado por la PUCP sobre mundos virtuales y videojuegos. La industria en el país se está moviendo más que nunca gracias a los eventos que han demostrado que existe un público interesado y a las empresas que poco a poco están entrando con más fuerza al mercado local. Es cierto que la mayoría de gente me sigue mirando como un bicho raro cuando le comento que la industria de los videojuegos es la más importante del entretenimiento, pero vamos avanzando.
Creo que el camino que deben seguir los interesados en el tema en el país es la de crear juegos de manera independiente, sin tratar de hacer el gran juego para llegar a los publishers importantes, como EA, Konami o Ubisoft. Si bien existe un caso exitoso en la región (el estudio Slang, que hizo el juego Lucha Libre AAA publicado por Konami el año pasado), lo cierto es que es muy difícil seguir el ejemplo. Por eso sería más eficaz replicar los modelos de negocio de los juegos independientes y participar en cuanto festival se pueda (Games Developers Conference, Games for Change, Independant Game Festival, etc) para presentar proyectos o juegos terminados y tentar algo.
El otro paso importante sería crear una asociación de desarrolladores, como sucede actualmente en Argentina, y que sirva de centro de operaciones para comentar buenas prácticas, traer a expertos para que cuenten sus experiencias y ayudar a buscar financiamiento. Es algo, que en parte, realiza el COIDEV desde hace algunos años pero que debe ser continuo.
Para terminar, quiero comentar el caso de Singapur. Ahí, el gobierno se dio cuenta de la importancia de los videojuegos y entabló un acuerdo con el MIT para crear el Singapore-MIT GAMBIT Lab, en donde los mejores estudiantes de ciencias de la computación del país asisten a una incumbadora del MIT en la capital para investigar nuevas mecánicas de juego y producir prototipos que innovarán en la industria en los próximos años. ¿Creen que se podría hacer algo similar en el Perú? ¿Cuáles son las principales barreras para una industria de videojuegos nacional?