Desde hace unos años, los contenidos descargables (DLC) han cambiado la manera en que se producen los juegos. ¿Le ha hecho bien o mal a la industria?

Los DLC están en todas partes. Desde juegos de aventura como Uncharted 3, en donde se nos ofrecen nuevos mapas multijugador, hasta en juegos de peleas, donde nos venden más personajes y trajes para luchar. Los estudios han cambiado la forma en la que ven el desarrollo de un juego, y el final de la historia nunca es el verdadero cierre. Siempre puede haber más.
Quizás el caso más comentado en los últimos meses ha sido el de Street Fighter x Tekken, en donde se descubrió que dentro del disco estaban 12 personajes adicionales, (con secuencias de introducción y finales incluidos) que habían sido ocultados para un DLC (o más) en el futuro. ¿Es válido que las empresas hagan esto? Lo cierto es que esto hace que un juego deje de costar $60 (que de por sí, ya es bastante caro) y pase a rondar los $90, si queremos la “experiencia completa”.
Sin embargo, no todo es malo con los DLC. Ejemplos como el de Skyrim, en donde se añadirán comandos de voz a través de Kinect; o el de Fifa 12, que ofrecerá la Eurocopa como un DLC en vez de un juego adicional. Otros buenos DLC han sido los de Portal 2, Fallout: New Vegas o los de Mass Effect 2.
Cuando los contenidos descargables se encargan de expandir un universo e introducir nuevos elementos, son bien recibidos. Pero cuando son la causa de que el juego no se entregue como debería ser -es decir, completo- generan rechazo en toda la comunidad. ¿Qué opinion tienen sobre los DLC? ¿Hay alguno que hayan odiado u amado en especial?