Se anunció el Xbox One. También el PlayStation 4. ¿Qué podemos esperar de estas dos consolas y de la actual generación de consolas?

Esta semana que pasó estuvo marcada por el anuncio del Xbox One. Había mucha expectativa por este anuncio, luego que hace unos meses Sony hiciera lo mismo con el PlayStation 4. ¿Mostrarían la consola?, ¿sería verdad lo del always on?, ¿cómo sería el nuevo Kinect? Lo cierto fue que sí se mostró la consola, varias características que a los gamers en Latinoamérica poco nos importan y algunos juegos. Las reacciones fueron mixtas. Algunos se burlaron de las escenas del perro de Call of Duty: Ghosts, mientras que otros alabaron el nuevo diseño y la integración con otros tipos de entretenimiento digital. 
Sony, mientras tanto, aún no muestra el diseño de la consola (salvo un teaser que lanzaron esta semana) y sólo tenemos los specs del PlayStation 4. Si los comparamos con los del Xbox One, están a la par. En cuanto a diferencias en temas técnicos, Sony ofrece la integración con Gaikai y la posibilidad de transmitir lo que jugamos. Xbox One ofrece una mejor integración con Kinect (que al parecer estará siempre encendido, y podremos prender la consola con él). Microsoft también anunció hoy que el Xbox One contará con soporte para resolución 4K para juegos (el PS4 sólo para películas).
Las dos consolas no ofrecerán retrocompatibilidad. Es decir, no podremos jugar los juegos de PlayStation 3 ni de Xbox 360 en estas consolas. Al menos no de manera física. También es probable que hayan restricciones para los juegos usados y que cada vez se ofrezcan más títulos completos a través de descargas completas.
Pero luego de varias generaciones de consolas (esta sería la octava), sabemos que lo importante son los juegos. Si le damos un vistazo al siguiente cuadro hecho por The Economist esta semana, nos damos cuenta que en cada generación, la consola con las mejores características técnicas no es la que vende más. Tenemos que el SNES vendió más que el Sega Genesis, el Nintendo 64 no pudo vencer al PSX y que el PlayStation 2 vendió casi siete veces más que el Xbox. Y en la sétima generación, el vencedor fue el Nintendo Wii. Lo que vende consolas son los juegos exclusivos.
Lo que hace que una consola gane o pierda la guerra en cada generación son sus juegos exclusivos y las nuevas mecánicas para jugar que introduce. El mejor ejemplo es el Wii, que llevó el juego a nuevos nichos de mercado y originó nuevas formas de jugar. Entonces, según lo que sabemos, ¿quién podría tenerla más fácil en esta generación? Para resolver esa interrogante tendremos que esperar al 10 de junio. Ese día Sony y Microsoft tendrán sus respectivas conferencias de prensa en Los Angeles, un día antes del inicio del E3. Allí mostrarán todo su arsenal, tanto de juegos exclusivos como de razones de por qué debemos comprar sus nuevas consolas este año.
Pero asumo que ustedes están leyendo este post porque quieren saber si tengo alguna idea de qué pasará (sobre la guerra de las consolas, porque merecería un nuevo post hablar de cómo los juegos móviles se han apoderado de nuestro tiempo). Creo que Sony hizo un excelente trabajo con el PlayStation 3 creando nuevas franquicias y trabajando con estudios como Quantic Dream. Además, tienen un as bajo la manga que Microsoft ni siquiera ha mencionado: los juegos indies. Solo hace falta recordar que Jonathan Blow (autor de Braid) estuvo presente en la conferencia de presentación del PS4 para darse cuenta que Sony también apostará por los juegos indies en esta generación. ¿Microsoft hará lo mismo? Es cierto que FEZ y Spelunky aparecieron en Xbox Live, pero hasta el momento no sabemos sus planes para hacer lo mismo en Xbox One. ¿Y con quién está trabajando ahora Edmund McMillen (Super Meat Boy, Binding of Isaac)? Con Sony.
Pero Microsoft sí tiene un as bajo la manga, y es Kinect. El reconocimiento de voz y de gestos ha mejorado muchísimo y eso ocasionará que se creen mejores juegos que hagan uso de esta tecnología. Si aparecen más juegos como Dance Central que aprovechan bastante este accesorio, Microsoft podría haber dado en el blanco. 
¿Y Nintendo? Luego de los pobres resultados del año pasado, la negativa de EA de seguir produciendo grandes títulos para el Wii U, sólo queda esperar a ver qué presentarán en el E3. Ya anunciaron que su próximo Nintendo Direct será el 11 de junio, así que habrá que estar atentos. 
En resumen, este E3 será uno de los más movidos de los últimos años y estaré nuevamente allí para traerles las últimas novedades. Prometo estar más activo en las próximas semanas. Abrazo gamer.