Si hace unos días hablábamos del PlayStation 4, ahora es el turno del Xbox One, la nueva consola de Microsoft.

Microsoft es una de las compañías más importantes en el sector de la tecnología. La empresa creada por Bill Gates ha sido responsable de algunas de las principales innovaciones que hoy utilizamos: la PC, Windows, Office. Sin embargo, recién entró a la competencia en el mercado de las consolas de videojuegos con el Xbox. En ese momento, el PlayStation 2 era el rey y era casi imposible arrebatarle ese sitial. En la siguiente generación, el Xbox 360 sí logró posicionarse como una de las principales consolas y gracias a franquicias como Halo, Forza Motorsport o Gears of War, consiguió una base de fanáticos comparable a la de la consola de Sony (al menos en Estados Unidos). ¿Cuánto le ayudará eso en esta generación?
Probé el Xbox One en junio de este año durante el E3 en Los Ángeles y aquella vez sentí que había una mejora indudable en la calidad gráfica de los juegos y en otros aspectos como el control o la precisión del nuevo Kinect. Sin embargo, en ese momento la consola tuvo muchas críticas por el precio que anunciaron (499 USD) y el hecho de que debíamos estar conectados todo el tiempo a internet. Semanas después, Microsoft se retractó y quitó esta obligación.
El Xbox One salió a la venta esta semana y en su primer día consiguió vender un millón de unidades. Sony había anunciado lo mismo hace una semana con el PS4, pero debemos tener en cuenta que el Xbox One se lanzó en más territorios que la consola de Sony. No obstante, ambos anuncios muestran un gran interés del mercado por la nueva generación de consolas. El siguiente paso para ambas compañías es ofrecer un catálogo de juegos que esté a la altura de las expectativas, y no solo conseguir gráficos hiperrealistas.
En ese aspecto, Microsoft ha ofrecido más de 20 juegos para el Xbox One desde su lanzamiento. Los más llamativos son Forza Motorsport 5 y Dead Rising 3, dos franquicias ya conocidas y que han tenido buenas críticas en sus nuevas versiones. Ryse, por otra parte, es una muestra del poder gráfico de la consola, pero no sobresale en otros aspectos.
Lo que más me llama la atención de la nueva consola de Microsoft son sus características para convertirse en el hub de entretenimiento en el hogar. Se puede pasar de jugar nuestro juego favorito a ver televisión o entrar a una conversación por Skype, de manera instantánea y con solo hablarlo para que el Kinect haga su trabajo. Sin embargo, para usar esta característica al máximo, hace falta utilizar la consola en Estados Unidos y contar con una conexión de TV por cable. Microsoft da la impresión de que ha hecho esta consola para el mercado norteamericano, que si bien en términos de mercado puede ser una decisión correcta, le resta puntos en el resto del mundo, teniendo en cuenta que Sony no solo lanzará la consola en estos otros territorios sino que en su mayoría lo hará de manera localizada.
La otra interrogante es hasta dónde puede llegar Kinect. La versión anterior no fue utilizada al máximo y esta vez su principal competidor también ha desarrollado una cámara con características similares. No obstante, todo hace indicar que Microsoft tiene un as bajo la manga para este dispositivo, que hoy es capaz de reconocer nuestro rostro cuando nos sentamos a jugar.
¿Llegará la consola oficialmente a Perú? Teniendo en cuenta que hace unos días Microsoft lanzó oficialmente el Xbox 360 en el país, es probable que ya tenga en su radar a Perú para el lanzamiento del Xbox One, quizás en 2014. ¿Pero lo hará a tiempo?