Una noticia llamó la atención de los compradores del PlayStation 4: la luz azul de la consola como anticipo a su falla. ¿Qué tan cierto es esto?
Cuando compré mi primer Xbox 360, lo hice sabiendo que podía dejar de funcionar en cualquier momento. En esas épocas, la aparición de unas luces rojas alrededor del botón de encendido era la señal de que la consola había muerto. A pesar de ello, decidí comprarla y disfruté sus juegos. Sin embargo, una tarde, aparecieron las luces rojas. No había nada qué hacer.
Esos recuerdos vienen a mi mente cuando leo las noticias de la “blue light of dead” de la PS4, que es una señal de la no conexión de la consola a la TV. Cuando uno prende la consola, aparece esa luz pero rápidamente pasa a una luz blanca. Las consolas con esa falla no logran hacerlo.
Las quejas comenzaron el día de su salida, el viernes. En ese momento, Sony anunció que menos del 0.4% de las consolas habían sido afectadas. Pero pronto aparecieron videos en YouTube y comentarios en Amazon que hacían dudar de ello. Hoy Sony dijo que menos del 1% habían sido afectadas, entre rumores de sabotajes por parte de los trabajadores de sus plantas en China. Haciendo una comparación con el Xbox 360 y su luz roja, que tenía cerca del 50% de probabilidades (en ciertos modelos, como el mío) de fallar, aquí el porcentaje dado por Sony es mucho menor. Además, la buena noticia es que Sony está haciendo un cambio de las consolas defectuosas, aunque algunos deberán esperar unas semanas.
La empresa japonesa tampoco ha dado mayores noticias sobre la fabricación de un nuevo lote de consolas que identifique este problema y lo soluciones. No obstante, por ahora, todo parece bajo control.