La práctica del metal en el Perú, a diferencia de países como Argentina o España, ha tendido más hacia los sonidos extremos y, con menor frecuencia, hacia el rock pesado y el doom. El heavy metal tradicional no ha tenido entre nosotros al gran exponente que marque con su sonido el derrotero de una generación de bandas. No quiero ignorar acá el trabajo de bandas como Orgus, Sentencia o Armagedon, pero en el balance, no cabe duda que entre las bandas más señeras del país figuran nombres como Mortem, Hadez, Necropsya, Kranium o Anal Vomit. Hemos tendido hacia lo extremo, algo frecuente en América del sur. Solo la Argentina tiene una historia de heavy metal tradicional digna de llamarse tradición. Eso a mí la verdad no me quita el sueño, me parece genial que nuestras tendencias hayan ido hacia lo más radical y que de eso algo se haya hecho que merezca recordación. Por eso, la aparición de alguna nueva banda de heavy metal con sonido clásico es motivo de notable curiosidad, máxime si como pasa en este caso, lo producido ha salido bien.
Cobra ha sido el caso de una banda que ha comenzado de bien abajo trabajando a la vez su sonido y su base de fans. La primera vez que los vi en vivo hace un par de años, noté que habían logrado crear una legión propia de seguidores, muchachitos la mayoría que apenas frisaban los 20 años y que no sé cómo habían hecho para agenciarse ropa como la que vestíamos nosotros hace dos décadas. Pero vale, se habían ganado su aceptación a pulso. Un poco antes un alumno mío (me dedico a la docencia en una academia) me había prestado un cassette, de la serie Kamikaze Tapes: The Official Bootleg, y la verdad estuvo simpático. Puse atención y los he seguido desde entonces. Ahora han editado su primer disco, Lethal Strike, bajo el sello Austral Holocaust.

El disco les ha quedado en líneas generales bastante bien. Se trata de heavy metal muy tradicional, con todo lo bueno y malo que ello comporta en la actualidad. Las venas más fuertes que encontramos en su sonido son las de Judas Priest y Accept con una fuerte huella rockanrolera, quizás algo de Diamond Head también. Si los comparásemos con una banda actual, se me viene a la mente Enforcer de Suecia (en realidad con muy escasa distancia). Nada de power metal europeo de los 90 y eso para mí los hace más audibles, rabia antes que felicidad. Guitarras eficientes y los suficientemente buenas como para solear y hacer riffs que no aburren. Una batería bien en la vena de Motorhead e incluso unos Ramones, y una voz que está muy consciente de sus raíces en la NWOBHM.

El disco abre con una intro de audio no musical (al parecer es la llegada de los músicos a la sala de ensayos y unos gritos y gruñidos bien heavy-rock). Para entrar en Rockmetal que queda muy bien descrita por el título; se trata de una pieza de fusión entre el rock y el metal. Rápida pero no tanto que no se pueda entender la letra. Solos sencillos y múltiples se suceden en este tema. Men of War es el tercer track y recuerda un poco a ciertos temas de Manowar. Es uno de los mejores temas y en el que se nota la voz con un poco más de brillo. Le sigue el Whitechapel que es el que más me recuerda a Judas Priest de la época del Killing Machine o del British Steel. The Roudrunner (Bite my dust) es el tema que le sigue y es recontra rockero, hasta llegar a parecer un poco a los Chrome Division. Va a quedar genial en los conciertos. En este tema aprecio una segunda voz más gruesa. Denim Attack sigue con la vena rockera pero con un estilo más general en lo que concierne a la NWOBHM y algo de Accept. Se trata de un himno al retorno del heavy metal, algo que es me parece, el leitmotiv de toda la propuesta. Blessed by Beer era el inevitable tema apologético al trago que tenía que aparecer en todo disco revival de metal que se respete. Acá las revoluciones bajan un poco y se nota una intención más divertida, pero igual muy contundente. Scene of our End ha resultado ser el tema que más me ha gustado ¿por qué? Por distinto del conjunto. Hasta este momento había primado mucho el sonido heavymetálico de inicios de los 80 sin mayores atenuantes, pero en este tema se nota la influencia de Mötley Crüe y parte de la onda angelina en lo mejor que tuvo, actitud rockera y desenfadada. Este tema es fresco y tiene uno de los mejores riffs del disco. Lo he escuchado varias veces y me encanta. Higland Warrior vendría a ser el tema más veloz y agresivo, quizás el más moderno y el único que podría servir de evidencia a un hipotético arqueólogo del futuro que topase con esta grabación para poder datarla como parte del siglo XXI y no del XX. Este que en realidad ya se ha hecho clásico entre los fans del grupo pues ya ha aparecido en un demo.

En balance general, estamos frente a un disco muy bueno de heavy metal tradicional y también bastante conservador. Es casi un disco de tributo al sonido clásico. Para los conservacionistas esta es una elección perfecta; para los amantes de lo nuevo este disco no tiene nada que ofrecer, salvo el hecho de ser en este momento la mejor banda de heavy metal del Perú, de eso no me cabe la menor duda (al decir heavy metal estoy hablando solo del sonido clásico de heavy y excluyendo a las derivaciones thrash, death, black, etc.). ¿Me gustan los sonidos nuevos dentro del metal? Sí, si permanecen siendo metal. No se trata de traicionar al heavy metal por buscar ser innovadores. Pienso, por ejemplo, en bandas como Holy Grail; son muy tradicionales, pero es evidente que no son una banda de comienzos de los 80: trabajan un sonido tradicional post-época tradicional. Sin embargo, creo que este es el comienzo de un camino que podría llegar a ser realmente bueno. Si se consigue explotar este talento en la exploración del heavy metal estamos ante una de las mejores expectativas para el metal peruano. De verdad , insisto, Cobra es en este momento la mejor banda de heavy metal del Perú. Recién han comenzado y ya están por delante de casi todas las bandas anteriores de este estilo en el Perú (Se han esforzado en grabar todo lo que han podido, no como muchas veteranas que han debutado en grabaciones después de 20 años, no hay derecho). Felicito el trabajo y voy a estar a la expectativa de lo que haga esta agrupación pues vale la pena y espero ser sorprendido con creces en el futuro.

Para obtener el disco lo pueden encargar al sello y también lo he visto en Galerías Brasil, en la tienda de Coco Suyo en el segundo piso.

Integrantes
Augusto Morales: Bajo
Harry “El Sucio”: Voz
Nito Mejía: Guitarra
Andrés Rhor: Guitarra
Pochuck: Batería
Sello: Austral Holocaust