No, no me iba a olvidar, aunque en realidad es necesario todo un esfuerzo para llamar Possessed a la agrupación que nos visitará el domingo 18 de agosto, por lo menos la presencia de Jeff Becerra, un integrante original y fundacional, permite darle legitimidad a la esperada presentación.
Es verdad, dos son las bandas responsables de la existencia del death metal. Death y Possessed, a los primeros ya nunca los tendremos, pero aún es posible alguna versión de los segundos. Además, Possessed es la expresión más primordial del death metal. El mismo nombre del subgénero proviene de su primer demo y del tema homónimo, Death Metal. Acá se encuentran ya las características distintivas del género, sobre todo la voz gutural que luego perfeccionarían Kam Lee y Chuck Schuldiner y también las guitarras cerradas, además de esas composiciones llenas de cambios frenéticos. El sonido podrido de la descomposición se volvió música por primera vez en Possessed.

Era comienzos de los 80 y el metal atravesaba su periodo históricamente más creativo. Todo el género daba saltos gigantescos de año a año, sobre todo desde lo que había significado la NWOBHM. Venom uno de los más conspicuos representantes de esa escuela, había inaugurado la vertiente extrema y pronto tuvo seguidores en todo el mundo que buscaban ser cada vez más extremos y enfermos. En ese contexto se forma Possessed.

La banda comenzó a ensayar hacia 1982 con una alineación que incluía a Jeff Becerra, Mike Torrao y Mike Sus y la recepción inicial que tuvieron fue de total rechazo debido a la violencia de lo que hacían. En 1984 firmaron un contrato con Combat Records y se graba el que sería uno de los más influyentes discos de la historia total del metal, el bíblicamente titulado Seven Churches (Siete Iglesias). La alineación original que todos recordarán son Becerra en la voz y el bajo, Larry Lalonde en la primera guitarra, Mike Torrao en la guitarra rítmica y Mike Sus en la batería. La temática ocultista y seudosatánica aunada a una composición que entonces sonaba errática, pero que en realidad era novedosa y ambiciosa en grado sumo hizo bastante por la popularidad de la banda en el naciente sector extremo del metal, nutrido entonces por Slayer, Exodus, Sadus, Sodom, Destruction, Tormentor, Living Death y Sodom. Una época colosal en la que todo parecía posible. De esa primera experiencia, Becerra recordará que cuando se grababa el disco en un estudio vecino a una granja, todos los animales huían del ruido provocado hacia el extremo opuesto. Era una música totalmente antinatural.

Cada tema de ese disco fue un clásico, sobre todo Death Metal con líneas adolescentemente violentas como Ruling your cities/Controlling your towns/Entrapped in your worst nightmare/Piercing your ear/With a horrible sound. Cuanta fantasía de poder juvenil. Realmente extremo sobre todo para la época.

Luego en 1986, en concreto en Halloween, vendría el disco que debería ser el de la consagración el Beyond the Gates que apareció con una funda completamente especial y ad hoc para el álbum mostrando aún más el aura de oscuridad y misterio ocultista que la banda deseaba proyectar. Se convirtió en un virtual disco-objeto, una obra de arte integral con un diseño del por entonces novel Ed Repka.

A nivel de sonido este disco distaba en dos aspectos fundamentales del Seven Churches, en primer lugar la aproximación ya no era la del death metal, que se dejaría a otras bandas recién nacientes, sino más thrash metal con mucha técnica en guitarras (ya se siente la evolución de Lalonde); en segundo lugar la producción bastante menos lograda. Si en el primer disco siendo un lanzamiento inicial, el sonido había estado muy por delante de lo logrado por bandas como Venom, en este se siente un completo retroceso. De hecho, Beyond the Gates dividió al público y Possesssed perdió protagonismo. Un EP en el 87, The Eyes of Horror, aún vería la luz, pero para entonces Possessed era ya recordado por el Seven Churches, habían pasado a la historia. La historia del metal extremo se llenó de nombres y trabajos, muchos geniales, pero el disco auroral de estos californianos sería para siempre el primer fundamento de todo el death metal.

La banda no se reagrupó jamás. Mike Torrao trató de continuar con una versión death/thrasher técnica de Possessed y un demo de muy buena factura se editó de manera independiente (en cassette) en 1993, pero la época para este estilo ya había pasado (o aún estaba lejos, depende como se quiera ver porque hoy este estilo existe). Larry Lalonde derivó en Primus y en el funk metal desde fines de los 80, Mike Sus abandonó la música metal. Jeff Becerra sufrió un impacto de bala en un asalto a fines de los 80 que lo condenó a una silla de ruedas. Llegó a estudiar psicología. Luego de trabajar con jóvenes por muchos años, volvió a la carretera del metal resucitando el viejo nombre, primero con los integrantes de Sadistic Intent y luego con una alienación propia con la que se ha presentado en Wacken y numerosos festivales suscitando mucha emoción al oír la voz original del death metal.

Hoy Possessed son además de Becerra, Emilio Marquez (Asesino, Sadistic Intent, Brujería) en la batería, Daniel Gonzales (Occisas) en la guitarray Robert Cardenas (Coffin Texts) en el bajo.

Possessed de Becerra en Wacken 2007

Y en 2013