Y porque primero es lo nuestro y después el resto. A ver si le damos respaldo con algo más que palabras al metal. Y la forma más indicada es apoyando nuestra escena que lleva décadas luchando por sí sola, por mantenerse (ya que no triunfar) y dar lo mejor de sí.

Estarán los clásicos M.A.S.A.C.R.E., los experimentados Necropsya y Armagedon, con buenas producciones recientes, los retornos de Sepulcro y Oxido (la primera banda del metal peruano) y los nuevos talentos de Hamadria y Cobra, entre otros. Como atractivo especial tendremos a Aristides; sí, el vocalista de los recordados (por quienes los vieron) Orgus, con su propio proyecto homónimo.

Espero que tanto fans de Metallica como enemigos de ellos (tengo la impresión de que los lectores del blog se dividen en ambos bandos) recuerden que finalmente nosotros somos el metal y que eso no puede significar una moda más como cualquier otra. El metal es una identidad y eso quiere decir que se necesitan niveles profundos de indentificación con el género. El Ataque Metal es nuestro festival de más larga trayectoria así que vayamos a apoyar. Viva el metal peruano.