metal poilice

Gehennah no son una banda de ahorita o de ayer nomás, como unos Warbringer o Violator, son thrashers de la resistencia más oscura, heraldos de una época de ostracismo y olvido, en la que mucho de nuestra herencia parecía perdido. Sin embargo, en medio de aquel tiempo de necesidad, esta banda se levantó con su estandarte de speed metal clásico sin remordimientos a seguir luchando por los verdaderos colores. Se forman en 1992 como Gehenna, y en 1994 lo transforman a Gehennah (supongo que porque ya había una banda black con dicho nombre actuando en la vecina Noruega). En 1995 lanzan su primer disco, el Hardrocker. Pero miren ese año. 1995 es un año en el que el grunge y el brit pop reinan sobre el rock. El sonido de Pantera contamina a todo el metal de los Estados Unidos y más allá, las bandas saltarinas han usurpado el nombre del metal y los viejos enemigos: glam y thrash yacen en el fondo de la indiferencia colectiva. Del metal auténtico, solo el death, el black y Manowar combaten, pero están condenados a actuar casi subterráneamente.

Sin embargo, en tiempos adversos el artista florece, y en medio de esa vuelta a las bases del metal, se gestaron numerosos movimientos musicales intrametálicos sobre todo fuera de los Estados Unidos, entre los que cuales hubo un pequeño revival thrash entre los nórdicos con grupos como Cranium, Gillotine y Gehennah (luego también tendríamos a Hypnosia y Bewitched) y también una especie de asociación de bandas en una campaña, un tanto en son de broma, llamada Headbangers Against Disco en la que los Gehennah participaron al lado de otros grupos thrashers y blackers. La misma idea de crear una asociación contra la música disco en plena década de los 90 ya dice bastante de la tónica de este grupo.

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Gehennah trabajó alrededor de una década con Stefan Mitander (Mr. Violence) a las voces, Robert Fjällsby (Rob Stringburner) a la guitarra, Micke Bergersson (Hellcop) a la batería y Ronni “Ripper” Olson al bajo. En total lanzaron 3 LP y numerosas otras producciones entre demos, splits y EP’s, que suele ser lo más frecuente en el metal under. Hoy en día la alineación se mantiene solo que al bajo ahora está Kalle Sundin.

Lo que nos traen en este EP es lo que esperan todos los fans de la banda. Thrash bruto y duro sin concesiones de ninguna índole. Se trata de un sonido muy teutónico a lo Sodom o los primeros Destruction y por ende influido por Motörhead y Venom. Speed thrash oscuro repartido en apenas 4 temas, en los que 3 con las justas superan el minuto. En total un poco más de 8 minutos de metal alcohólico a mil por hora. Los títulos hablan por sí mismos: Metal Police, Four Knuckle Facelift, Crime Career y Fuck’em all (cover de Dwarves). Como ven, directos y sin necesidad de mayor justificación.

Si quieres disfrutar de metal directo y rudo hecho por el placer de hacerlo conoce a este grupo y oye este pequeño gran lanzamiento. Pasarás unos 8 minutos muy rabiosos a la par que entretenidos.

Un trailer del EP