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Tratar de reseñar la carrera de Exodus es una tarea inútil y redundante en un medio especializado en metal como este y cuyos lectores son obviamente headbangers de larga data. Baste mencionar que se trata de una de las fuerzas incontestables del thrash metal y que merecieron, junto con Overkill, ser tan grandes en la industria musical como el llamado Big 4 estadounidense.

Dos de sus vocalistas han sentado las bases de lo que es la aproximación thrash al canto en el metal: el recordado Paul Baloff (QEPD), a quien solo le bastó un disco de estudio, su debut de 1985 Bonded by Blood y un tardío en vivo Another Lesson in Violence para dejar una huella eterna, y Steve “Zetro” Souza, que ha participado en la mayoría del resto de los trabajos; ambos vocalistas, de temperamento explosivo y enorme energía han dejado su una imborrable marca en el canon del metal.

Sin embargo no debemos pensar solo en las voces, la guitarra de Gary Holt es también absolutamente definitoria del sonido de Exodus, así como la percusión de Tom Hunting. Exodus son los que entronizaron el estilo enloquecido de tocar a mil por hora poniendo todo el énfasis en el ritmo y el tempo y elidiendo casi todos los aspectos melódicos, en general omnipresentes en el metal anterior a ellos. Y con eso se ganaron su lugar en la hisotria y el panteón del metal. En esta ocasión la formación la completan el extraordinario guitarrista Lee Altus (el alma tras Heathen, uno de los mejores grupos de thrash técnico) y el bajista Jack Gibson, de quien no sé nada.

Exodus ha tocado dos veces en Lima, una en 2007 en la discoteca Onuba, en un show en el que estaban ante nosotros cara a cara a medio metro, y en el 2009 junto a Kreator en Vocé. En ambas ocasiones vino la alineación con Rob Dukes, tercer vocalista de la banda y con el que trabajaron por algunos discos, la mayoría decepcionantes (la excepción sería Shoved Killing Machine). Esta será la primera vez en la que cante en nuestros escenarios “Zetro” Souza y de hecho es uno de los principales atractivos para verles aunque hayamos ido antes. Imaginen escuchar cantar a Zetro los temas Derange, Toxic Waltz o Parasite. Ese es un buen argumento para ir de todas maneras.

La otra gran razón es que Exodus está ad portas de lanzar nuevo disco (Blood In Blood Out), y uno de sus temas ya ha sido publicado y muestra un claro giro de retorno hacia su sonido clásico, thrash metal de la Bay Area puro y duro. Efectivamente, luego de tres discos horribles lanzados entre 2007 y 2010 (en uno de los cuales, Let There be Blood, se escupió sobre la herencia que representa Bonded by Blood realizando una espuria versión groove del mismo) este tema parece significar un retorno a lo que saben hacer. Yo no entiendo qué manía de las grandes bandas del thrash de dejarse seducir por el groove/nü metal y degradar su sonido clásico o estancar su camino evolutivo, para comenzar a tocar rasgueos de guitarra distorsionada (¿quién no ha caído ya?).

En síntesis, la reaparición de Steve “Zetro” Souza al lado de un retorno a su sonido clásico convierten esta presentación de Exodus en uno de los shows más prometedores del año. El concierto será el 14 de octubre en la Discoteca Centrica en el Centro Cívico, gracias a Danger Steel.

Nuevo Tema: genial

Toxic Waltz: clásico entre los clásicos

Comienzos de los 90: época de cambios aún aceptables