Firepower

Grande es la expectativa por un buen disco de Judas Priest. Algo que de verdad devuelva sentido a la expresión the Priest is back. El anterior trabajo, Redeemer of souls fue un decepción por lo poco inspirado y lo predecible que resultaban casi todos los temas. Antes, el Nostradamus, más allá de algunos excelentes cortes, no fue ni de cerca la gran obra épica y dramática que pensaron. Hay que retroceder hasta Angel of Retribution (2005) para encontrar su último trabajo memorable y de allí hasta Painkiller, hace casi 30 años (disculpando a los fanáticos del Jugulator).
Dos cosas nos hacen abrigar una esperanza positiva sobre el siguiente disco, la primera es el equipo de producción entre quienes se cuenta a Andy Sneap, uno de los más talentosos productores de metal de los últimos 20 años y profundo conocedor tanto de las mejores técnicas de grabación contemporáneas para bandas de metal clásico como de la obra y valor de Judas Priest.

La otra es el reciente video clip que se ha publicado y que revela un Priest si bien es cierto genérico pero al menos enérgico y potente. Sabemos que estamos ya lejos del Judas Priest pionero de los 70 y glorioso de los 80 que virtualmente inventó el sonido heavy metal clásico. Sabemos que la voz de Rob ya no es ni será lo mismo y que es una necedad proclamar que está “intacta”. Sabemos que ya no está el gran K.K. Downing. Pero eso no debe querer decir que no debamos esperar un gran trabajo creativo que se pueda poner de pie sin complejos al lado de los grandes clásicos de la banda como una continuación o por lo menos un tributo de su legado. Un disco que merezca ser recordado y no solo un objeto de memorabilia para homenajear una banda.

Esperamos, en suma, un mandamiento más de los dioses del metal.

Video oficial de promoción Lightning Strike