Reina Mamani Luque es la primera mujer que integra la directiva de la cooperativa cafetalera más importante de Puno.

Reina Mamani / Foto: Norka Peralta.

Desde su fundación en 1970, la Central de Cooperativas Agrarias Cafetaleras de los Valles de Sandia (Cecovasa) no había tenido  ninguna mujer en puestos claves de la organización. Recién en diciembre del 2018, Reina Mamani asumió el cargo de presidenta del Consejo de Vigilancia de la organización cafetalera más importante de Puno y principal productora de café grano orgánico en los valles de Tambopata e Inambari.

Cecovasa agrupa a 5.000 familias caficultoras, de las cuales 895 son mujeres y socias de esta cooperativa. Mientras los hombres suelen hacerse cargo del transporte y la venta del café o buscan trabajos alternativos para la subsistencia familiar son las mujeres las que suelen llevar sobre sus hombros la siembra, cuidados y cosecha del café. Es por ello que la presencia de Reina en el área  donde se toman decisiones transcendentales para la organización es clave.

Tiene 49 años, de los cuales lleva 26 años trabajando en café. Desde 1992 se dedica al café, cuando se casó con Jorge Paredes Mamani.  Hasta diciembre del año pasado producía café en su finca Camarón San Francisco, ubicada en el distrito de Alto Inambari, a más de 11 horas de la ciudad de Juliaca. Tras ser elegida como presidenta del Consejo de Vigilancia ha debido mudarse a Juliaca, donde queda la sede de Cecovasa.

Este 2019, frente a varios años críticos frente al flagelo de la roya, los bajos precios del café de exportación y el avance de las hectáreas de hoja de coca en detrimento del café, en Cecovasa han definido una estrategia de comercialización que buscará generar demanda de su café en el mercado interno. Así, han renovado la presentación de su tradicional Café Tunki y lanzarán dos nuevas marcas: Café Quechua y Café Frontera (con café de Perú y Bolivia) para impulsar la venta directa al público. También venderán café en grano verde a cafeterías de especialidad.

Tunki_cafe_cafelab.pe

Entre esos planes, Reina buscará promover un mayor protagonismo de otras mujeres dirigentes y productoras. “Queremos trabajar un café de la mujer de Sandia para resaltar el papel de las productoras que somos parte de la organización”, comenta. Ya hay microlotes para dicho fin.  Además, destaca la necesidad de que sus hijos se formen como baristas y tostadores para trabajar en una red de cafeterías que sueñan con formar y así garantizar la continuidad de las nuevas generaciones en el negocio. Ese es el futuro de Cecovasa y hay mujeres como Reina que lo empiezan a escribir.

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