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El Barómetro de las Américas 2014 presenta una serie de interesantes datos sobre las poblaciones en América Latina, el Caribe, Estados Unidos y Canadá.

Realizado cada dos años desde 2004, este informe abarca una serie de aspectos relacionados a la gobernabilidad democrática en territorios tan disímiles como complejos.

Aquí detallaré cuatro puntos del presente informe que considero fundamentales para entender la situación del Perú: inseguridad ciudadana, corrupción, unión civil y aborto terapéutico.

Previamente, es importante dejar en claro dos detalles. Primero: en nuestro país las encuestas que alimentaron el trabajo estuvieron a cargo de Ipsos-Perú, bajo los requerimientos planteados por LAPOP (Proyecto de Opinión Pública de América Latina). Se realizaron 1500 entrevistas a personas mayores de edad que habitan 1729 localidades del territorio. La publicación aquí estuvo a cargo del Instituto de Estudios Peruanos.

Finalmente, es preciso indicar que existen dos formas de difusión de los datos: a través de porcentajes y mediante promedios, los cuales –por más que lo parezcan—no indican lo mismo.

INSEGURIDAD CIUDADANA

Conocido es que este tema se ha convertido en la mayor preocupación de la ciudadanía en nuestro país durante los últimos años. El Barómetro de las Américas 2014, y más propiamente su capítulo referido al Perú, confirma ciertas tendencias. A continuación, vamos con la data.

46.7% de los encuestados para el presente documento considera que la inseguridad ciudadana es el problema más importante en el Perú. La cifra, comparada con por ejemplo Chile (26,4%) puede considerarse alta. De los países tomados en cuenta, nos ubicamos en el sexto lugar, siendo tan solo superados por Trinidad y Tobado (67,7%), El Salvador (65,2%), Uruguay (50%), Jamaica (49,8%) y Honduras (47,9%).

Si comparamos los datos de los estudios realizados entre 2006 y 2014 podría decirse que hoy más gente considera que la inseguridad ciudadana es el problema más importante del país. (2006/ 10,2%) (2008/11,1%) (2010/12%) (2012/30,3%).

Donde la cifra es alta pero no necesariamente se aprecia una variación preocupante es en el acápite de la victimización por delincuencia.

A la pregunta: ¿Ha sido usted víctima de algún acto de delincuencia en los últimos 12 meses? Un 30,6% afirmó que sí, porcentaje apenas superior al 28.1% que arrojó el estudio del año 2012 y, paradójicamente, menor al expuesto en 2010 (31,1%).

La mismo podría decirse ocurre cuando se consultó “si considera usted que su barrio es seguro”. El 41,7% dijo sentirse algo inseguro y el 32,4% señaló sentirse algo seguro. Solo un 18,5% respondió sentirse muy inseguro y un mínimo 7,5% señaló sentirse muy seguro.

POLICÍA Y PODER JUDICIAL SIGUEN EN DEUDA

Cuando hablamos de satisfacción con el desempeño de dos instituciones importantes (la Policía Nacional del Perú y el Poder Judicial) los resultados son dramáticos.

-Sobre la PNP. A la pregunta: ¿Está usted satisfecho con el desempeño de la PNP?

Algo insatisfecho: 48,9%

Muy insatisfecho: 20,4%

Algo satisfecho: 29,2%

Muy satisfecho: 1,4%

-Sobre el Poder Judicial. A la pregunta: ¿Cuánto confiaría que el sistema judicial castigue al culpable de un robo?

Nada: 37,3%

Poco: 33,1%

Algo: 18,8%

Mucho: 10,8%

Asimismo, el Barómetro de las Américas arroja que el porcentaje de personas que considera que las Fuerzas Armadas deben ayudar a combatir el crimen y la violencia sigue siendo altísimo (69,4%). Además, el 56,3% considera que para reducir la criminalidad en el país se debe aumentar los castigos en contra de los delincuentes.

A manera de conclusión, el trabajo remarca que “la democracia peruana y el futuro del estado de derecho se fortalecerán si las instituciones y los representantes políticos adoptan políticas efectivas, dentro del marco del derecho, para reducir significativamente la creciente criminalidad”.

SOBRE LA CORRUPCIÓN

La corrupción es un flagelo que debilita sustancialmente las instituciones en el país. Hablamos de un factor que se reproduce en todos los ámbitos de la sociedad. Desde un lobby en el Congreso hasta el pago de una coima a un policía de tránsito.

El Barómetro de las Américas 2014 presenta en su página 158 un interesante repaso a la historia de la corrupción en nuestro país. Se cita cifras aparecidas en el libro del historiador Alfonso Quiroz.

El preludio es inmejorable para presentar data que comprueban varias dudas que constantemente aparecen en la agenda pública, como por ejemplo que en los últimos 8 años la percepción de corrupción entre funcionarios públicos apenas ha variado positivamente.

Un 49,4% de los encuestados afirman que la corrupción entre funcionarios del sector público está muy generalizada, 38,7% señala que esta se encuentra algo generalizada, un 9,9% considera que este problema está poco generalizado y solo un 2% indica que “no está nada generalizada”.

El porcentaje es casi dos puntos mayor que el arrojado en 2012 (76,9%) y casi lo mismo (pero hacia abajo) con relación al 2006 (80,4%). De la misma forma, entre 2010 y 2014 se aprecia una ligera pero permanente reducción del porcentaje de personas que declara haber sido afectada por la corrupción (32% vs. 26,4%).

Este problema socava la confianza en instituciones como el Poder Judicial y el Congreso. Sin embargo, y ese es uno de los detalles más positivos del estudio, “la percepción de corrupción y la victimización por corrupción no tienen un efecto estadístico significativo en la actitud de apoyar o no un golpe militar si existe una situación de mucha corrupción”.

En sus conclusiones, el Barómetro de las Américas 2014 resume varios detalles sobre la corrupción en el Perú:

1)      Las personas más propensas a tener una creencia más fuerte que la corrupción se encuentra generalizada en el Estado son aquellas que tienen un mayor nivel educativo, las de mayor edad, los miembros del género masculino, las personas con mayores ingresos y los residentes de la Selva y la Costa Norte.

2)      Las mayores instancias de corrupción ocurren en la interacción con los municipios (16,6%), la policía (16,5%) y los juzgados (10.9%).

3)      Tres regiones del país pueden ser más afectadas por la corrupción que otras: la sierra sur, la costa sur y la sierra central.  ¿Por qué? Un claro factor racial en esta victimización. Es decir, personas con origen indígena y afro americanos son mucho más propensas a ser víctimas que aquellos que se identifican como blancos.

4)      (Lo ya mencionado líneas arriba) La corrupción no tiene un impacto estadísticamente significativo en el apoyo a golpes militar para enfrentar una situación de corrupción excesiva.

UNIÓN CIVIL

El debate en torno a la unión civil entre personas del mismo sexo llegó a su punto más mediático hace muy poco cuando el Congreso rechazó el proyecto de ley presentado por el congresista Carlos Bruce.  El Barómetro de las Américas también trata el tema, aunque de forma sucinta, es interesante el resultado.

En una escala de aprobación entre 0 y 100, solo 26,4 puntos de promedio se muestran a favor de dicha iniciativa. El dato es interesante porque a diferencia del resto de países de la región es muy bajo. Por ejemplo, en Uruguay, un promedio de 70,6 puntos se muestra a favor de la unión civil, seguido por Argentina (57,5), Estados Unidos (51,1) y Chile con 47,9.

Es decir, solo estamos por encima de Jamaica, Haití, Guyana, Belice, El Salvador, Nicaragua, Ecuador Paraguay, entre otros.

ABORTO TERAPÉUTICO

Finalmente, detallaremos aquí el punto relacionado al aborto terapéutico (proceso mediante el cual se sacrifica la vida del bebé para salvar la de la madre). En esta parte el Barómetro de las Américas vuelve a los porcentajes. Los resultados podrían considerarse parejos.

55,1% de los encuestados señalaron que sí se justifica el aborto cuando la salud de la madre está en riesgo, mientras que 44,9% considera que no se justifica.

La cifra, comparada con el resto de países incluidos en el estudio no es tajante. Por ejemplo, en Uruguay 79,9% está a favor del aborto terapéutico, seguido por Estados Unidos (78,8%), Haití (71,5%) y Chile (66,6%).

Dentro de la gran cantidad de datos interesantes que arroja este documento recientemente presentado también hay confirmaciones en torno a la informalidad en nuestro país.

Pocos consideran probable recibir un castigo de la ley por comprar un DVD pirata, por ejemplo, y otra gran parte asegura que no recibe boletas de venta cuando compra productos en la tienda del barrio.

IMPORTANTE:
Los resultados de este trabajo revelados en el informe “Cultura política de la democracia en Perú y en las Américas, 2014: Gobernabilidad democrática a través de 10 años del Barómetro de las Américas”, dado a conocer la mañana del martes 21 de abril en el Instituto de Estudios Peruanos (IEP).

Si usted desea acceder a todas las bases de datos por país debe acceder a la página web www.LapopSurveys.org