El ambiente de la literatura infantil y juvenil en nuestro país se vio dinamizado en 2016 gracias a un interesante número de publicaciones sobre múltiples temáticas. Una de las obras que vio la luz en dicho periodo fue “Los tigres, el simio y su música”, del escritor Óscar Carrasco.

La novela publicada por la editorial SM cuenta la historia de unos tigres que intentan descubrir el complejo mundo de los humanos. Si bien inicialmente su acercamiento está marcado por la desconfianza, poco a poco esto va cambiando de la mano de un elemento muy particular: la música.

“Este es un libro que escribí con mucho amor y corazón. En esta historia encontramos un grupo de seres, que son los tigres, cuya interacción con los humanos implica recelos, temor. Ellos tienen una idea de lo que es el ser humano a partir de experiencias dolorosas que vivieron con ellos. Sin embargo, en un momento estos tigres enfrentan una situación que los impulsa a investigar, a descubrir más” indica el autor del libro en esta entrevista con “El Comercio”.

Los lectores serán testigos de las conclusiones a las que llegan estos tigres, todo bajo una narración limpia e ilustraciones muy bien cuidadas a cargo de Sun Cok.

Aquí nuestra charla con Óscar Carrasco. Su libro ya está a la venta en las principales librerías de Lima.

-¿Cree que la literatura infantil es una buena forma de iniciarse en la creación literaria?

No diría que es una buena forma de “iniciarse” porque esto implicaría que la literatura infantil es más fácil que la dirigida al resto de públicos, y no es así. Este tipo de literatura tiene sus retos y dificultades. Me parece que es igual de seria que la dirigida a adultos. Entonces, creo que iniciar mi carrera literaria con un texto para niños es solo una casualidad. Paralelamente estoy escribiendo otras cosas.

-Entonces, próximamente podríamos verlo publicando una novela para el público adulto…

Claro que sí.

-¿Y cuáles son sus intereses si hablamos de temática para adultos en literatura?

Definitivamente me interesaría escribir novelas y cuentos. No te hablaría de un tema porque uno observa distintas situaciones que pasa o vive y a a partir de eso creas. Entonces, el proceso de creación es complejo y agrupa muchos factores. En este caso (“Los tigres, el simio y su música”) fue una idea que surgió pero también hay elementos que tomé de ciertas circunstancias, de fijarme en algunas personas.

-Algunos autores de literatura infantil o juvenil son ingenieros, profesores o tienen otras carreras. Usted ha estudiado literatura. ¿Eso le garantiza tener más herramientas al momento de dedicarse a la creación de historias?

No necesariamente porque la formación que tuve, en principio, te lleva más hacia la vida académica y la investigación. Los estudios de literatura no tienen tanto una dirección definida. Muchos que estudiaron literatura se han dedicado a la docencia, a la investigación, al periodismo, etc. Entonces, creo que si bien estudiar esto me dio una base bastante útil y necesaria, eso no necesariamente implica que me permita convertirme en mejor escritor. Ahí uno debe seguir otras vías: las lecturas constantes de otros autores, la participación en talleres, viajar, no sé.

-Cuénteme sobre “Los tigres, el simio y su música”.  ¿Estamos ante una fábula?

Depende de lo que entendamos por fábula. Si por eso entendemos que hay una “lección”, pues no es eso. Esta es una historia que nació ambientada en Siberia, con los tigres como protagonistas y con un humano que de pronto aparece. Yo abordo esto más como una novela.

-Cuénteme sobre los ‘simios’ que cantan…

Ocurre que (en mi novela) los tigres miran a los humanos de una manera despectiva. ¿Qué imagen tienen los tigres de los humanos? Que son seres crueles, que los cazan, que matan animales y destruyen su hábitat. Y por eso los llaman despectivamente ‘simios’.

-¿Cómo evalúa el trabajo final de la ilustradora Sun Cok en su libro?

Estoy muy contento con su trabajo. Me ha gustado mucho. El artista hizo una interpretación de la lectura que a mí me parece completamente válida. Y estéticamente me parece genial.

-¿Cómo ve la situación actual de la literatura infantil en el país?

Creo que no debemos ver a este como un género menor. Me parece que implica el mismo esfuerzo y la misma seriedad que otros. He ahí la clave. Lo importante es no subestimar al lector. Cuando José Güich publicó una crítica sobre mi libro en “El Comercio” destacó que este no subestimaba al lector. Y estas dos cosas me parecen fundamentales: no ver al género como menor y nunca subestimar al lector.

-Finalmente, ¿tiene algún tipo de feedback, alguien que le comparta apreciaciones sobre sus escritos?

No tengo hijos y mis sobrinos viven fuera del país. No sometí esto al examen de personas menores o niños. Sin embargo, hubo amigos que leyeron el manuscrito y les gustó mucho.