06 de agosto del 2020 °C
Mamá Sin Filtro

La cultura de la violación también se aprende en casa

La cultura de la violación también se aprende en casa

Ser mamá de una niña, en el Perú, da miedo. Vivimos en un país en el que una mujer es violada cada 30 minutos. De hecho, el Perú ocupa el tercer lugar en casos de violación sexual en el mundo y esta cifra, que puede parecer exhorbitante, se vuelve real cuando caemos en cuenta de que todos conocemos a alguna mujer que ha sufrido violencia sexual. Seguir leyendo...

Derribemos estereotipos mediante el juego: juguetes STEM para niñas

Derribemos estereotipos mediante el juego: juguetes STEM para niñas

En los primeros años de vida los niños aún no han decidido qué quieren ser cuando crezcan, su opinión sobre el mundo y su concepto de la responsabilidad y el respeto a los demás. En este aspecto, los juguetes cumplen un rol muy importante y aquellos que un niño disfrute durante sus primeros años influirán decisivamente en sus gustos, conocimiento y personalidad. Es decir, delimitarán, en cierta medida, su futuro. Seguir leyendo...

No soy (ni quiero ser) una mamá perfecta

No soy (ni quiero ser) una mamá perfecta

Vivimos rodeadas de imágenes que nos muestran qué es lo que se espera de nosotras como mamás: mujeres felices, bien arregladas, siempre dispuestas a cumplir con las demandas de nuestros hijos, a tener metas personales y lograr un balance entre la vida dentro y fuera de casa. Todo esto en un entorno de comprensión y mucha, muchísima, paciencia. Pero ¿es esa la realidad? Seguir leyendo...

4 años después

4 años después

Almudena, mi hija, cumplió 4 años la semana pasada. Les dejo unas fotos, datos útiles y reflexiones de lo que han sido estos años. ¡Que lo disfruten! Seguir leyendo...

Para decir #NiUnaMenos hay que ser padres feministas

Para decir #NiUnaMenos hay que ser padres feministas

La importancia de ser una mamá que cree en la igualdad, está en enseñarle a mi hija que no tiene, necesariamente, que “encajar”, que está bien si no le gusta lo mismo que a sus amigas, que no tiene que esforzarse por gustarle a los demás, que es normal que se despeine o que su ropa no esté siempre limpia. Que es maravilloso que se arriesgue y que se caiga, que no tiene que ser una princesa. Es más, que no debería querer ser una princesa. Seguir leyendo...