Silvia de Tomás llega con una mochilita, la infaltable, cargada de cervezas y copas. “Hoy no vine en moto porque sabía que iba a tomar”, me comenta. Mientras saca sus implementos, cuenta sobre la vez que se cayó de la moto y como lo tiene registrado en video. Todo con una sonrisa pues, para ella esas son cosas que pasan y ya.

Silvia tiene 22 años, está terminando la carrera de marketing en la UPC y ha creado su propia marca cerveza artesanal, “Knock out”. Esto la ha convertido en una de las primeras mujeres cerveceras artesanales del país. Pero eso no es lo único asombroso: también ha practicado muay thai y viaja sola cuando se le da la gana.

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Su aventura comenzó a los 12 años cuando su papá, también un cervecero, le pedía que la ayude con la malta y los lúpulos. Ella, como jugando, estaba aprendiendo a hacer cerveza. A los 15 años ya se encargaba de la producción. A los 20 no dudó ni un segundo viajar a Chile a competir con dos chelas hechas por ella y su papá.

Se regresó a Lima con dos medallas y la idea en la cabeza de que eso -ser cervecera- era lo que quería hacer de por vida. A partir de ese momento decide especializarse y convertise en una jueza certificada de cerveza. Silvia sabía que si realmente quería entrar en este mundo, debía tener el respaldo adecuado para demostrar que podía hacerlo. Una prueba de esa certificación es la precisión con la que identifica los ingredientes de la primera chela que probamos. Yo, con mi humilde paladar, solo comenté que estaba “bien rica” (lo estaba).

Pero ese viaje a Chile no solo fue crucial para descubrir su verdadera pasión, sino también para conocer a Fabián, su novio chileno y con quien fundó su propia marca de chela. Knock Out ha sido como su bebé, y sobre todo, el punto de partida para cumplir el sueño de viajar e investigar sobre cerveza.

Debo admitir que mientras comienza a hablar sobre la producción y los tipos de cerveza me pierdo. Es lo que probablemente ocurre con los peruanos que, según Silvia, estamos acostumbrados a las cervezas tipo american light lager.  Pero fuera de ese mundo de las chelas industriales que conocemos, hay un sinfín de escuelas que han ido marcando tendencia en el mundo. Actualmente, el mercado cervecero artesanal está creciendo en el país. Cervezas como Knock out nos brindan la oportunidad de aprender y engreír a nuestro paladar.

Su cortos años y el pequeñísimo cuerpo que tiene, hacen un poco difícil de creer todo lo que hace y ha logrado. Definitivamente, ella nunca ha escuchado todos esos estereotipos que existen sobre las mujeres, o al menos no lo parece. Cuando le pregunto su opinión sobre el dicho de que las mujeres no bebemos chela ella responde: “no es que no te guste la cerveza, es solo que no has encontrado el tipo de cerveza para ti”.

Con esa respuesta me deja clarísimo que las cosas, en la vida como con la cerveza, no son blancas o negras. Que si quizás sentimos que algo no nos convence es porque aún no hemos encontrado el tipo de trabajo, hobbie, amor, deporte o cerveza que es para nosotras. Silvia es una de esas personas que te deja con la idea en la cabeza de que aún hay tanto por hacer. Y sobre todo, la idea de que ser mujer no es impedimento para lograrlo.

Antes de terminar el encuentro, saco una pregunta infaltable para mi, “Silvia, ¿quién inventó la cerveza? ¿es verdad que fueron las mujeres?”. Después de contarme cómo hace cientos de años la madre naturaleza, a través de una lluvia en campos de cebada y el proceso natural de fermentación (o lo que yo denominé Dios) dieron como resultado cerveza, suelta lo que mis oídos querían escuchar: las mujeres fueron las primera encargadas en producir cerveza.

Por estos días, Silvia y su cerveza Knock out están participando del festival de cervezas artesanales Lima Beer Week. Aquí ella, invitando a todas las mujeres que ya han dejado los estereotipos de lado.

#SoyMujer y me gusta la cerveza.