La historia nos ha contado que la bellísima y paciente Penélope esperó fielmente por 20 años a su amado Ulises, mientras él peleaba en la guerra de Troya. Si bien muuuchos hombres estuvieron detrás de Penélope, ella utilizó su ingenio ¿para qué? para esperar al hombre que amaba. Finalmente, cuando las cosas se estaban poniendo complicadas e iba a tener que escoger a otro hombre, Ulises reaparece vestido de vagabundo y gana, nuevamente, el amor de su mujer.

¿Saben qué creo? Que todo esto es mentira. Para empezar, creo que Ulises sí llegó a Troya, pero… ¿20 años peleando? no, no me como ese cuento, por algún otro lugar debió haber estado. Además, no creo que Penélope haya estado todos esos años esperando bien tranquilita a Ulises. ¿Saben qué creo que estaba haciendo Penélope durante ese tiempo?

1. Buscando todos los pares de sus medias perdidas. 

Penélope estaba harta de tener que usar medias diferentes y que sus amigas la tilden de desordenada. Suficiente preocupación tenía con la partida de Ulises como para tener que aguantar esa humillación pública. Mandó a traer toda las medias de su casa y, una a una, las ordenó. A las que no les encontró el par las puso como medias para dormir.

2.Salir todos los viernes con sus amigas

Hasta antes de la partida de Ulises, Penélope veía a sus amigas solo cuando se cruzaban en las actividades de sus esposos. Como Ulises estaba lejos ya buen tiempo y no había una fecha exacta de su retorno, Penélope decidió juntar a sus amigas un viernes a beber. Acabó tan borracha y con tantos flashes divertidos, que decidió instaurar que todos los viernes, serían LADIES NIGHT.

3. Organizarle una despedida de soltera sorpresa a su prima Helena

Por esa época, su prima, Helena, estaba por unirse en secreto con Paris. Como OBVIAMENTE era una boda (o bueno, unión simbólica) prohibida, ninguna amiga de Helena había planificado hacerle la despedida de soltera. A Penélope no se le ocurrió una mejor manera de matar el tiempo que metiéndose de lleno en la planificación de lo que resultó la “mejor despedida de soltera de la historia antigua” (en propias palabras de Helena). Probablemente haya dicho eso después del lap dance que recibió.

4. Asistir a la boda secreta de su prima Helena y no regresar a casa hasta el día siguiente

Y después de la despedida de soltera, siempre viene la boda. Y aunque esta fue algo pequeño y privado, eso no impidió que todos los asistentes celebraran hasta que salga el sol.

5. Probar hongos alucinógenos de la zona

Penélope ya había oído bastante sobre los hongos y las alucinaciones que le causaban a quiénes lo consumían. Un día, una de sus criadas le comentó que sabría cómo conseguirlos y, Penélope, no lo pensó dos veces.

6. Protagonizar la primera versión de “The Bachelorette”

Después de meterse el trip de su vida, Penélope accedió a darle una oportunidad a todos esos pretendientes que la cortejaban. Pero para hacerlo un poco más divertido ideó, junto a sus amigas, hacer lo que se conocería como la primera temporada de “The Bachelorette”. Como eran cientos los que estaban detrás de ella, tengan por seguro que el show duró varios años poniendo en riesgo la reserva de rosas de la zona.

7. Aprender a montar caballo

Penélope estaba bastante harta de las citas tradicionales por lo que optó poner a prueba a sus pretendientes pidiéndoles que le enseñen a montar caballo. Ahí también pudo medir la paciencia de alguno de ellos, descartando a un gran grupo.

8. Hacerse su primera depilación brasileña

Uno de los tantos veranos que pasaron durante la espera de Penélope, se puso de moda, por un periodo muy corto, utilizar lo que ahora es conocido como bikini. Esto obligó a Penélope a tener que depilarse las piernas y… algo más.

9. Fundar un club de lectura feminista

Un día, harta de que sus pretendientes no dejaran de presumir sobre todos los libros que habían leído, Penélope decidió leerse uno. Sorprendida por todo el machismo que aquellas historias tenían, decidió crear un club de lectura con cuentos feministas.

10. Hacerse un piercing en el ombligo

Penélope conoció a la primera mujer con un piercing en el clítoris durante una de las reuniones de su club de lectura. Esto la intrigó mucho y, por un periodo muy corto, pensó seriamente en hacerse uno. Finalmente optó por algo más conservador como un piercing en el ombligo.

11. Comprar una nueva propiedad

En esa época las mujeres necesitaban permiso de sus esposos para comprar nuevas propiedad. Penélope aprovechó que Ulises se encontraba fuera para omitir este paso y comprar esa casa de playa que siempre había soñado.

12. Hacerse un cambio de look

El pelo corto fue el primero en ser descartado pues en esa época solo lo usaban hombres. Penélope no quería que la fastidien y, peor aún, que a su llegada, Ulises (sisisis, mantenía la esperanza aún), no la deseara más. En esta ocasión Penélope optó por hacerse lo que ahora se denomina balayage con ondas.

13. Hacerse la carta astral con la vidente de turno de la zona.

Todo empezó con un ligero interés que tenía Penélope en saber cuándo carajos Ulises regresaría. Pero como siempre, una cosa lleva a la otra, y la sesión completa trató sobre dónde se veía ella en los próximos años. Esto la llevó a retomar su afición por tejer.

14. Convertirse en la CEO de la primera empresa textil de la antiguedad

Penélope decidió que la búsqueda de su próximo esposo duraría lo que ella se demorara en tejer una manta para una cama tamaño king size. Como a Penélope le estaba gustando bastante su soltería ideó tejer durante el día y destejer durante la noche. Meses de práctica, además de que tejer se había vuelto su pasión, la llevaron a fundar y dirigir la primera empresa textil de la antigüedad.

15. Crear el primer grupo de investigación femenina

Las citas con sus pretendientes se estaban poniendo un poco hot, por lo que Penélope sabía que tenía que aprender cómo disimular que se había tenido relaciones sexuales en los últimos 6 años. Para esto, reunió a las mujeres más sabias de la zona y creo que primer grupo de investigación femenina.

16. Hacerse un tatuaje

Girl Power fue la frase que Penélope decidió tatuarse en el antebrazo derecho.

17. Tomar clases de automaquillaje

Después de que Penélope discutiera con su maquilladora personal y que esa la dejara en ridículo frente a sus pretendientes delineando – muy – mal sus labios, Penélope decidió aprender a maquillarse ella misma.

18. Inventar la sangría

Hasta ese entonces la bebida más popular era el vino, pero lamentablemente a Penélope le daba mucho sueño después de la segunda copa. Por eso, un día decidió mezclarlo con un poco de jugo y, sin querer queriendo, inventó la sangría.

19. Aprender a usar el arco y la flecha

Como una de las pruebas finales de “The Bachelorette” sería usar el arco y la flecha, Penélope decidió que primero ella dominaría este arte para así, mostrarle a sus pretendientes el reto que debían cumplir.

20. Abandonar a Ulises

Grande fue la sorpresa de Penélope al descubrir que el único hombre que había logrado cumplir su reto con el arco y la flecha había sido Ulisis. Molesta por su desaparición, además de haberlo estado pasando tan bien esos 20 años sola, decidió tomar la riendas de su vida y abandonarlo.